8 trucos para tu freidora de aire (y limpiarla en segundos)

Freidora de aire moderna en una cocina, lista para cocinar

La freidora de aire se ha convertido en el electrodoméstico estrella de las cocinas españolas: cocina más sano, más rápido y con mucho menos aceite. Pero para sacarle todo el partido (y que te dure años) conviene conocer unos cuantos trucos. Aquí van los más útiles.

1. Precalienta siempre 2-3 minutos

Igual que un horno, la freidora de aire rinde mucho mejor si la precalientas. Un par de minutos bastan para que los alimentos queden dorados por fuera y jugosos por dentro desde el primer momento.

2. No amontones la comida

El secreto de la freidora de aire es el aire caliente circulando. Si llenas la cubeta hasta arriba, la comida se cuece en vez de dorarse. Mejor en una sola capa y, si hace falta, en dos tandas.

Comida dorada en una freidora de aire en una sola capa

3. Agita o da la vuelta a mitad de coccion

Para un dorado uniforme (sobre todo con patatas, croquetas o verduras), abre a mitad de tiempo y sacude la cesta. Treinta segundos que marcan la diferencia.

4. Un poco de aceite en espray, no más

No necesitas litros de aceite, pero un ligero espray ayuda a que los rebozados queden crujientes. Evita los aerosoles comerciales con propelentes: usa un pulverizador rellenable con tu aceite de oliva.

5. Protege la cubeta para limpiar en segundos

Lo que más pereza da de la freidora de aire es limpiarla. Aquí ayudan mucho los moldes o forros de silicona reutilizables: recogen la grasa y los restos, se sacan, se lavan y listo. Adiós a frotar la cubeta cada día, y tu freidora se mantiene como nueva durante mucho más tiempo.

6. Secá bien los alimentos antes

El exceso de humedad es enemigo del crujiente. Seca con papel de cocina la carne, el pollo o las verduras antes de meterlos: notarás la diferencia en la textura.

7. No metas papel ni nada ligero sin sujetar

El ventilador mueve mucho aire. El papel de horno suelto puede salir volando y tocar la resistencia. Si usas forro, que sea de silicona (resiste el calor y no se mueve) o papel con la comida encima sujetándolo.

8. Limpia en frío, pero el mismo día

Deja enfriar y limpia la cubeta el mismo día para que la grasa no se reseque. Con un forro de silicona, la mayoría de las veces te ahorras incluso este paso.

En resumen

Con estos pequeños gestos tu freidora de aire cocinará mejor, durará más y la limpieza dejará de ser un fastidio. Y si quieres olvidarte de fregar la cubeta, un juego de forros de silicona reutilizables es la mejor inversión de pocos euros para tu cocina.