Chinches de campo en casa: por qué entran en otoño y cómo evitarlas

|Por el equipo de Velia Select
Halyomorpha halys

Con los primeros fríos aparecen en cortinas, marcos de ventanas y techos: son las chinches de campo en casa, sobre todo la chinche apestosa marrón, llegada de Asia y presente ya en varias zonas de España, además de la chinche verde de siempre. No pican ni estropean muebles, pero molestan y, si se aplastan, sueltan un olor difícil de quitar. Aquí tienes por qué entran justo ahora, cómo cerrarles el paso y cómo sacarlas de casa sin dejar rastro.

Por qué hay chinches de campo en casa en otoño

Las chinches no vienen a comer ni a reproducirse: buscan un refugio para pasar el invierno. Cuando bajan las temperaturas, se agrupan en las paredes más soleadas de la fachada y se cuelan por cualquier rendija hacia un sitio seco y templado. Dentro de casa pasan el invierno casi inmóviles y en primavera intentan volver a salir.

Por eso conviene buscarlas en los sitios adecuados: en los pliegues de las cortinas, detrás de los cuadros, en las esquinas altas de las habitaciones, en los cajones de persiana y, si los tienes, en el trastero o el garaje, donde a veces se encuentran decenas agrupadas.

Cómo reconocer la chinche apestosa

La chinche apestosa marrón, también llamada chinche marmolada, mide algo más de un centímetro, tiene el cuerpo en forma de escudo y de color marrón jaspeado, bandas claras en las antenas y el borde del abdomen con franjas claras y oscuras. La chinche verde es parecida de forma, pero verde intenso. Ninguna de las dos es peligrosa para las personas: el único problema real es el olor que desprenden cuando se sienten amenazadas.

Cómo evitar que entren: 6 medidas

  1. Mosquiteras bien ajustadas en las ventanas que más abres, sobre todo en las fachadas al sur y al oeste.
  2. Rendijas selladas: revisa las juntas de puertas y ventanas y tapa las grietas con silicona o burletes. Ayuda también contra el frío, como contamos en nuestros trucos para calentar la casa sin calefacción.
  3. Cajones de persiana y pasos de tubos, como el del aire acondicionado: son entradas clásicas. Ciérralos con burletes de espuma o de cepillo. Deja siempre libres las rejillas de ventilación obligatorias de calderas y cocinas de gas.
  4. Ropa tendida: antes de recogerla, sacude cada prenda. A las chinches les encantan los pliegues de la ropa al sol.
  5. Alféizares y persianas limpios: pásales un paño a menudo en otoño, porque ahí se agrupan antes de entrar.
  6. Remedios naturales, con prudencia: hay quien pulveriza agua con ajo en los alféizares. El efecto es limitado y hay que repetirlo a menudo. Si tienes gato, evita los aceites esenciales en las zonas por las que pasa: muchos están desaconsejados para los gatos.

Cómo sacar las chinches sin aplastarlas

  • Bote con agua y jabón: acerca un bote con agua y unas gotas de lavavajillas debajo de la chinche y dale un toque suave: cae dentro sin que tengas que aplastarla, que es cuando más olor suelta.
  • Aspiradora con una media: mete una media de nailon en el tubo y sujétala con una goma. Las chinches quedan en la media, que vacías fuera sin que el olor se quede en el aparato.
  • Vaso y papel: para una sola chinche bastan un vaso y una hoja de papel: la cubres con el vaso, deslizas el papel por debajo y la sacas por la ventana.
  • Insecticidas en espray: sirven de poco con las que ya han entrado. Si los usas, sigue la etiqueta y ten cuidado si hay niños o animales en casa.

Si en casa hay perros o gatos

Los gatos, sobre todo, ven en las chinches un juguete perfecto. Si muerden una, pueden babear unos minutos por el sabor desagradable. Retira las que veas en el suelo y, si notas vómitos repetidos o que tu animal está decaído, llama al veterinario.

La buena noticia es que en primavera las chinches se van solas. Mientras tanto, unas rendijas bien cerradas te ahorran casi todo el trabajo. Y para hacer la casa más cómoda este otoño, echa un vistazo a los productos de Velia Select.