Cómo calmar a un perro durante una tormenta: guía paso a paso

|Por el equipo de Velia Select
Perro asustado asomándose bajo una manta durante una tormenta

Con el otoño llegan las primeras tormentas y, en muchas casas, se repite la misma escena: el perro tiembla, jadea o intenta meterse debajo de la cama. Saber cómo calmar a un perro durante una tormenta es útil para muchísimos dueños, porque el miedo a los truenos es muy común y no es una rabieta ni falta de educación. Además del ruido, muchos perros reaccionan a los destellos, al viento y al cambio de tiempo, y algunos se inquietan antes del primer trueno. La buena noticia es que puedes hacer mucho en casa para que lo pase mejor.

Señales de que tu perro tiene miedo a la tormenta

  • Tiembla o jadea con la boca abierta sin haber hecho ejercicio.
  • Se esconde debajo de la cama, en la bañera o detrás del sofá.
  • Va de un lado a otro, gime o ladra sin parar.
  • No se separa de ti y quiere estar siempre pegado.
  • Babea, se relame o bosteza muchas veces seguidas.
  • En los casos más intensos, intenta escapar, muerde puertas o hace sus necesidades dentro de casa.

Si reconoces varias de estas señales en cada tormenta, merece la pena prepararse antes de la próxima.

Antes de la tormenta: prepara un refugio

Muchos perros eligen solos su escondite. Fíjate adónde va el tuyo y convierte ese sitio en un refugio seguro:

  • Mejor una habitación interior, lejos de las ventanas: un pasillo, el baño o un rincón del dormitorio.
  • Pon su cama o una manta con su olor y cubre parte del espacio con otra manta, como si fuera una madriguera.
  • Deja la puerta siempre abierta. El perro tiene que poder entrar y salir; encerrarlo aumenta la ansiedad.
  • Ten agua cerca. Un perro que jadea mucho tiene sed.
  • Usa el refugio también los días tranquilos, con un premio o un juguete, para que lo asocie a cosas buenas.

Consulta la previsión de la AEMET. Cuando haya aviso por tormentas, saca al perro antes, para que haga sus necesidades y gaste energía antes de que empeore el tiempo.

Cómo calmar a un perro durante una tormenta, paso a paso

  1. Baja las persianas y corre las cortinas. Cortan los destellos de los relámpagos y amortiguan un poco el sonido.
  2. Pon un sonido de fondo. Radio, televisión o música tranquila, a volumen normal, ayudan a disimular los truenos.
  3. Mantén la calma y quédate cerca. Si el perro busca tu compañía, puedes consolarlo con caricias lentas y voz tranquila. Consolar a un perro asustado no refuerza el miedo y, si te ve tranquilo, le costará menos calmarse.
  4. Dale una ocupación. Lamer, roer y olfatear entretienen a muchos perros y desvían su atención del ruido. Un juguete relleno, un hueso de roer adecuado a su tamaño o parte de su ración servida en un comedero lento lo mantienen concentrado unos minutos. Solo funciona si el perro todavía acepta comida; si la rechaza, no insistas.
  5. No lo obligues a salir de su escondite. Si ahí se siente seguro, déjalo.

Evita sacarlo a la calle en plena tormenta: un perro asustado puede soltarse y escaparse. Por eso, comprueba que lleva collar con chapa identificativa y que los datos de su microchip están al día en el registro de tu comunidad autónoma.

Lo que no debes hacer

  • Regañarlo o castigarlo. No se está portando mal: tiene miedo, y el castigo solo lo empeora.
  • Dejarlo en el balcón o en el jardín mientras pasa la tormenta.
  • Encerrarlo solo en una habitación sin salida.
  • Darle tranquilizantes o medicamentos de uso humano por tu cuenta. Cualquier medicación debe recetarla el veterinario.

Trabajar el miedo fuera de la temporada de tormentas

Los días tranquilos, pon una grabación de tormenta a volumen muy bajo mientras el perro come o juega. A lo largo de varias semanas, sube el volumen poco a poco, siempre por debajo del punto en que se inquieta; si notas malestar, vuelve al nivel anterior. Es un proceso lento y no funciona con todos los perros, pero en muchos casos la reacción va disminuyendo. Si quieres profundizar, aquí tienes más ideas para un perro con miedo a las tormentas.

Cuándo hablar con el veterinario

Si el miedo va a más, si el perro se hace daño al intentar escapar o si sigue en pánico mucho después de que pase la tormenta, pide cita. El veterinario puede valorar si hay otra causa, derivarte a un especialista en comportamiento y, si tiene sentido, recetar el tratamiento adecuado.

Con un refugio preparado, una rutina tranquila y algo de paciencia, las noches de tormenta se vuelven más llevaderas para los dos.