Cómo limpiar los radiadores antes de encender la calefacción

|Por el equipo de Velia Select
Cómo limpiar los radiadores: gato atigrado tumbado sobre un radiador blanco

Con los primeros fríos de octubre, en muchas casas y comunidades de vecinos vuelve a encenderse la calefacción. Antes de abrir la llave conviene saber cómo limpiar los radiadores: después de meses parados acumulan polvo entre los elementos, y con el calor ese polvo se mueve por la casa, deja manchas oscuras en la pared y da ese olor tan típico a polvo caliente el primer día. Con una hora y cuatro cosas, lo tienes hecho.

Qué necesitas

  • Aspiradora con la boquilla estrecha.
  • Un cepillo para radiadores: el largo y fino que entra entre los elementos (se vende en ferreterías y supermercados).
  • Bayetas de microfibra, un cubo de agua templada y jabón neutro.
  • Un secador de pelo y una toalla vieja.

Cómo limpiar los radiadores paso a paso

  1. Con el radiador apagado y frío. Si ya lo has encendido, espera a que se enfríe; si es eléctrico, desenchúfalo. Pon debajo una toalla húmeda o una sábana vieja: recogerá el polvo que caiga.
  2. Aspira de arriba abajo. Pasa la boquilla estrecha por la rejilla de arriba y después entre los elementos. No te olvides de la parte de detrás y de debajo, donde se acumulan pelusas y pelos.
  3. Cepillo entre los elementos. Mételo entre una columna y otra, muévelo arriba y abajo y vuelve a aspirar. Para la suciedad más pegada, envuelve el cepillo en una bayeta húmeda.
  4. El truco del secador. Con aire frío, sopla desde arriba entre los elementos: el polvo que queda atrapado cae sobre la toalla húmeda. Hazlo con la ventana abierta.
  5. Limpia el exterior con una bayeta de microfibra, agua templada y jabón neutro, y sécalo después con un paño. Nada de estropajos ni productos abrasivos, que estropean la pintura.
  6. Deja que se seque del todo antes de encenderlo.

Las manchas negras en la pared, encima del radiador

Esa sombra oscura sobre el radiador no suele ser humedad: el aire caliente sube, arrastra el polvo y lo deja pegado en la pared. Para quitarla, prueba primero en una esquina con una esponja apenas húmeda y un poco de jabón neutro, sin frotar fuerte. Si la pintura no es lavable, a veces lo único que funciona es repintar ese trozo. Para que no vuelva a salir, mantén limpio el radiador durante el invierno; un estante encima también ayuda a desviar el aire de la pared.

No te olvides de los humidificadores ni de purgar

  • Humidificadores de radiador. Si usas esos recipientes de cerámica que se cuelgan del radiador, vacíalos, lávalos con agua y vinagre para quitar la cal y cambia el agua a menudo para que no se estanque.
  • Purgar. Si el radiador está caliente abajo y frío arriba, o hace ruido de agua, tiene aire dentro. Te lo explicamos en cómo purgar los radiadores paso a paso. Si la caldera es individual, después mira la presión en el manómetro y, si ha bajado del valor que indica el manual, sigue sus instrucciones o llama al técnico.

Si tienes perro o gato

Con mascotas en casa, el pelo y el polvo se acumulan más deprisa: en invierno, pasa la aspiradora por los radiadores cada dos semanas. A muchos gatos les encanta tumbarse encima y a los perros, dormir al lado; está bien que tengan un rincón calentito, pero con la cama cerca del radiador, no pegada, para que puedan apartarse si tienen calor. Te damos más ideas en cómo saber si tu perro tiene frío. Las mantas y cojines de ese rincón se llenan de pelo enseguida: entre lavado y lavado, un quitapelos autolimpiable te ahorra mucho trabajo.

Cada cuánto limpiarlos

Una limpieza a fondo antes de encender la calefacción y una pasada rápida cada dos o tres semanas durante el invierno, sobre todo si tiendes la ropa encima: además de ensuciarlos, la ropa mojada sube la humedad de casa y empeora la condensación en las ventanas.

Unos radiadores limpios se ven mejor, ensucian menos la pared y hacen que el primer día de calefacción no huela a polvo. Si estás preparando la casa para el invierno, echa un vistazo a los productos de Velia Select.