Cómo saber si mi gato tiene frío y cómo ayudarle en casa

|Por el equipo de Velia Select
Gato atigrado tapado con una sábana: así busca calor un gato que tiene frío

Con la llegada del frío, muchas casas se quedan heladas por la noche y a primera hora, sobre todo si no tienen calefacción central o se apaga al acostarse. Saber si tu gato tiene frío no siempre es fácil, porque no se queja: lo demuestra a su manera. Te contamos qué señales mirar y qué puedes hacer en casa para que pase el invierno a gusto.

Señales de que tu gato tiene frío

  • Se enrosca en una bola muy apretada, con la cola tapándole el hocico y las patas.
  • Busca fuentes de calor: tu regazo, la cama, el sol junto a la ventana, el portátil o el radiador.
  • Se mete debajo de las mantas o dentro del armario.
  • Tiene las orejas, las almohadillas y la punta de la cola frías al tacto.
  • Duerme más de lo habitual y se mueve menos.
  • Tiembla, una señal menos frecuente y que exige atención.

Qué gatos sienten más el frío

Los gatitos, los gatos mayores, los muy delgados o los que tienen alguna enfermedad pierden calor con más facilidad. Lo mismo pasa con los gatos de pelo corto y, sobre todo, con las razas sin pelo, como el sphynx. Si el tuyo está en alguno de estos grupos, conviene preparar la casa cuanto antes.

Cómo ayudar a un gato que tiene frío en casa

  1. Separa su cama del suelo y de las corrientes de aire. Los suelos de baldosa y las zonas junto a puertas y ventanas son los puntos más fríos de la casa. Una cama elevada, una balda o una silla con una manta funcionan mucho mejor.
  2. Ofrécele un escondite cerrado. A muchos gatos les encantan las camas tipo iglú o una simple caja de cartón con una manta polar dentro: su propio cuerpo calienta el espacio.
  3. Deja mantas a su alcance. Una manta doblada en el sofá o en tu cama, si le dejas subir, se convierte enseguida en su sitio favorito.
  4. Aprovecha el sol. Sube las persianas por la mañana y deja libre el alféizar o el rincón donde da el sol.
  5. Déjale pasar a las habitaciones más cálidas. Si solo calientas el salón o el dormitorio, no le cierres la puerta.
  6. Pon el arenero y el agua en un sitio que no esté helado. Si el arenero está en una terraza cerrada o en una galería fría, algunos gatos pueden evitar usarlo.

Estufas, chimeneas y braseros: con cuidado

A los gatos les encanta el calor y a veces se acercan demasiado. Para evitar sustos:

  • Pon una protección delante de la chimenea o de la estufa de leña y no dejes al gato solo cerca del fuego.
  • Elige estufas y calefactores que se apaguen solos si se vuelcan, y no los tapes nunca con mantas ni ropa.
  • Si le pones una bolsa de agua caliente en la cama, envuélvela en una toalla gruesa y comprueba que no quema.
  • No dejes al gato solo con mantas eléctricas de uso humano encendidas.

Si tu gato sale a la calle

En los días fríos, los gatos buscan refugio en sitios templados, incluido el motor de los coches recién aparcados. Antes de arrancar, da unos golpes en el capó para avisar a cualquier gato que se haya escondido. Si el tuyo sale, asegúrate de que puede volver a entrar o de que tiene un refugio seco y protegido del viento.

Comida y agua en invierno

Un gato que pasa mucho tiempo fuera puede gastar más energía con el frío. Aun así, no aumentes su ración por tu cuenta: consúltalo con el veterinario, sobre todo si tiende a engordar. Mantén el agua siempre fresca y limpia; algunos gatos beben menos en invierno, así que merece la pena repartir más de un bebedero por la casa.

Cuándo ir al veterinario

Si el gato está muy frío al tacto, tiembla sin parar, está apático o le cuesta moverse, abrígalo poco a poco con una manta y llama al veterinario de inmediato. Lo mismo si, con la casa caldeada, sigue siempre encogido y sin ganas de comer: puede que el frío no sea la única causa.

¿También tienes perro? Mira cómo saber si tu perro tiene frío. Y para mantener la casa templada sin disparar la factura, aquí tienes cómo calentar la casa sin gastar mucho. Para el día a día de tu gato, echa un vistazo a la tienda de Velia Select.