Cómo secar al perro después de la lluvia: guía paso a paso

|Por el equipo de Velia Select
Chihuahua envuelto en una toalla: cómo secar al perro después de la lluvia

Fuera llueve, el paseo no se puede saltar y al volver el perro está empapado: se sacude en el pasillo, corre al sofá y media hora después la casa huele a perro mojado. Saber secar al perro después de la lluvia de la forma correcta evita justo eso, y además le sienta mejor, sobre todo ahora que con las lluvias de otoño los días se acortan y bajan las temperaturas. Aquí tienes cómo organizar la entrada, los pasos que hay que seguir, cuándo usar el secador y los errores que empeoran el olor.

Por qué el perro mojado huele así

En la piel y el pelo de cualquier perro viven bacterias y levaduras que forman parte de su equilibrio natural y producen pequeñas cantidades de sustancias olorosas. En seco casi no se nota; cuando el pelo se moja, el agua que se evapora las arrastra al aire, y de ahí el típico olor a perro mojado. Cuanto más tiempo sigue húmedo el pelo, más dura el olor. Por eso lo que marca la diferencia es lo rápido que lo secas, no el perfume que le eches.

Prepara la entrada antes de salir

Bastan dos minutos antes del paseo para no recorrer la casa con el perro goteando:

  • Dos toallas a mano: una para las patas y otra para el cuerpo. Las de microfibra absorben mucho y se secan rápido.
  • Una alfombrilla o una toalla vieja delante de la puerta, donde el perro pueda sacudirse.
  • Un barreño con un dedo de agua templada, si sabes que volverá con las patas llenas de barro.

Cómo secar al perro después de la lluvia, paso a paso

  1. Páralo en la entrada. Mantenlo sobre la alfombrilla y deja que se sacuda: es su manera de quitarse buena parte del agua. Mejor ahí que en el sofá.
  2. Empieza por las patas. Limpiar las patas del perro lo primero evita huellas por toda la casa. Seca las almohadillas y el espacio entre los dedos, donde se quedan el agua y el barro. Si están sucias, mételas de una en una en el barreño y luego sécalas bien. Tienes más trucos en cómo limpiar las patas del perro.
  3. Presiona, no frotes. Apoya la toalla sobre el pelo y aprieta, siguiendo la dirección del pelo. Frotar fuerte, sobre todo en el pelo largo, forma nudos y no seca mejor.
  4. Insiste donde se queda la humedad. Barriga, pecho, axilas, cara interna de los muslos y base de la cola: son las zonas que más se mojan y las últimas en secarse.
  5. Seca las orejas con suavidad. Pasa un paño suave por la parte externa y la entrada de la oreja, sin meter nada en el conducto y sin bastoncillos. Los perros de orejas caídas merecen un cuidado extra.
  6. Quítale el collar y el arnés. Si siguen mojados, mantienen húmedo el pelo de debajo y absorben el olor. Déjalos secar aparte.

El secador para el perro: cuándo hace falta y cómo usarlo

En un perro de pelo corto, a menudo basta con la toalla y unos minutos en un rincón templado de la casa, lejos de las corrientes. Con el pelo largo o una capa interna densa, en cambio, la toalla quita el agua de la superficie, pero la base del pelo sigue húmeda durante horas: ahí el secador marca la diferencia.

  • Usa aire templado y la velocidad más baja, nunca caliente.
  • Mantenlo a 20-30 cm del cuerpo y siempre en movimiento, sin detenerte en un punto.
  • No lo apuntes nunca a la cara, a los ojos ni al interior de las orejas.
  • Pasa un cepillo mientras secas, para que el aire llegue hasta la piel.
  • Si el ruido le asusta, acostúmbralo con calma: secador encendido a distancia, una golosina y luego sesiones cortas un poco más cerca.

Los perros pequeños, mayores o de pelo muy corto se enfrían antes: con ellos merece la pena secar bien y enseguida. Si tu perro tiembla durante un buen rato después del paseo, lee también cómo saber si tu perro tiene frío.

Después: sofá, cama y toallas

  • Una manta lavable en el sofá y en sus sitios favoritos, al menos los días de lluvia.
  • Las toallas del perro se lavan aparte y se tienden enseguida: si se quedan húmedas en un rincón, también acaban oliendo mal.
  • Ventila unos minutos la habitación donde se ha secado.
  • Los pelos: una vez seco, el perro deja muchos en el sofá y las mantas. Nuestro quitapelos autolimpiable y reutilizable los recoge de los tejidos con electricidad estática, sin hojas adhesivas que reponer; se usa sobre los tejidos, no sobre el perro. Más trucos en la guía para quitar los pelos de perro del sofá.

Los errores que empeoran el olor

  • Perfumes y desodorantes para personas: tapan el olor un rato y pueden irritar la piel y el olfato del perro.
  • Bañarlo después de cada chaparrón: lavarlo demasiado a menudo puede resecarle la piel. Normalmente basta con agua templada en las patas y un buen secado.
  • Dejarlo húmedo en su cama: el relleno absorbe la humedad y el olor se queda. Si el olor ya se ha instalado en casa, mira cómo quitar el olor a perro mojado en casa.
  • El secador caliente y demasiado cerca: puede quemarle la piel y hacer que odie el secado.

Cuándo consultar con el veterinario

Un poco de olor cuando está mojado es normal. Consulta con el veterinario si el olor sigue siendo fuerte también en seco, si las orejas están enrojecidas o huelen mal, si se rasca a menudo o si notas zonas de piel enrojecida bajo el pelo.

En resumen: toallas listas en la entrada, patas primero, presionar en lugar de frotar, secador templado para el pelo largo y collar a secar aparte. Secar al perro después de la lluvia en este orden lleva pocos minutos y te ahorra horas de olor a mojado en casa. Para más ideas para tu casa y tus animales, echa un vistazo a la selección de Velia Select.