Con quién dejar al perro en vacaciones: qué opción elegir

|Por el equipo de Velia Select
Cuidadora con un grupo de perros en el parque: con quién dejar al perro en vacaciones

Un puente, las vacaciones de Navidad o una escapada de fin de semana: tarde o temprano toca decidir con quién dejar al perro en vacaciones si no puede venir contigo. Las buenas residencias y los cuidadores de confianza se quedan sin plazas pronto en fechas señaladas, así que conviene organizarse con tiempo. La clave está en elegir la opción que encaja con su carácter y en dejarlo todo preparado. Te lo explicamos paso a paso.

Con quién dejar al perro en vacaciones: las cuatro opciones

  • Un familiar o un amigo. Alguien a quien tu perro ya conoce. Suele ser la opción más económica y la que más le tranquiliza, siempre que esa persona tenga tiempo para pasearlo y no haya roces con sus propios animales.
  • Un cuidador a domicilio. Pasa una o varias veces al día por tu casa para darle de comer, pasearlo y jugar con él. Tu perro conserva sus rutinas, pero se queda solo entre visita y visita: resérvalo para perros que llevan bien la soledad.
  • Un cuidador particular en su casa. Tu perro pasa unos días en el hogar de otra persona, a menudo a través de una plataforma que pone en contacto a dueños y cuidadores. Tiene compañía casi todo el día, en un ambiente familiar.
  • Una residencia canina. Un centro profesional que lo aloja, lo alimenta y lo saca a diario. Práctica para ausencias largas y perros sociables, menos indicada para un perro mayor o muy miedoso.

Qué opción elegir según tu perro

La elección depende menos del presupuesto que del propio perro:

  • Perro ansioso o que no soporta quedarse solo: prioriza una compañía continua, con un familiar o un cuidador particular. Si reconoces las señales de la ansiedad por separación en perros, evita el cuidador a domicilio con visitas sueltas.
  • Perro mayor o con tratamiento: busca a alguien capaz de darle la medicación a su hora y coméntalo con tu veterinario antes de irte.
  • Perro joven y sociable: una residencia con salidas en grupo puede irle bien, siempre que se lleve bien con otros perros.
  • Perro y gato en casa: un cuidador a domicilio atiende a los dos sin sacar a nadie de casa.

Cómo elegir una residencia canina

No reserves nunca sin visitarla. Allí, fíjate en:

  • la limpieza de los boxes y de las zonas comunes, y el olor general;
  • cuánto tiempo salen al día y si hay espacio al aire libre;
  • cuántos perros atiende cada cuidador y cómo separan a los que no se llevan bien;
  • qué hacen si el perro se pone malo: qué veterinario lo atiende y cómo te avisan;
  • los documentos que piden: casi todas exigen la cartilla con las vacunas al día, y muchas, la vacuna de la tos de las perreras. Pregunta pronto, porque algunas vacunas deben ponerse varios días antes de la entrada.

Una residencia seria te enseñará dónde duermen los perros y responderá a tus preguntas sin rodeos. Pregunta también qué seguro cubre a tu perro durante la estancia.

Cuidador a domicilio: buenas prácticas

  • Organiza un primer encuentro en casa, con el perro delante, y observa cómo se entienden.
  • Haz uno o dos paseos de prueba antes de irte.
  • Deja por escrito cuántas visitas hará, cuánto durarán, los paseos y la tarifa.
  • Pide referencias u opiniones de otros dueños.

Qué dejar preparado

Elijas la opción que elijas, que no le falte nada:

  • Su comida de siempre, en cantidad suficiente y con las raciones apuntadas. Mejor no cambiarle la alimentación durante la estancia.
  • Su comedero y sus cosas: cama, una manta que huela a casa, su juguete favorito. Si come demasiado rápido, deja también su comedero lento para que las comidas sean como en casa.
  • Una ficha práctica: horarios de comidas y paseos, costumbres, miedos (tormentas, bicicletas, otros perros), el teléfono de tu veterinario y el de alguien localizable en caso de urgencia.
  • Su cartilla sanitaria y, si sigue algún tratamiento, la medicación con las dosis.
  • Su identificación al día: comprueba que los datos asociados a su microchip están actualizados en el registro de tu comunidad autónoma. Si se escapa, es lo que permite encontrarlo.

Los días antes de irte

Si es la primera vez, haz una prueba de una noche o de un fin de semana unas semanas antes. El día de la salida, despídete sin dramas: una marcha tranquila le da más seguridad que una despedida cargada de emoción. Y a la vuelta, dale uno o dos días para recuperar su ritmo.

Lo esencial

  • Reserva con tiempo: en puentes y vacaciones las plazas vuelan.
  • Elige según su carácter: compañía continua para un perro ansioso, residencia para un perro sociable.
  • Visita siempre la residencia o conoce al cuidador antes de comprometerte.
  • Deja su comida, su comedero, sus cosas y una ficha práctica completa.

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