Con el cambio de hora anochece antes, llueve más a menudo y los paseos de la tarde se acortan. Muchos perros pasan más tiempo en casa y se aburren: muerden lo que encuentran, ladran o nos siguen de una habitación a otra. Los juegos caseros para perros son la solución más sencilla: bastan unas cuantas bolitas de pienso, una caja de cartón o una toalla vieja para que tu perro use el olfato y la cabeza. Aquí tienes 8 ideas fáciles, seguras y sin gastar nada.
Por qué funcionan los juegos de estimulación mental
Olfatear, buscar y resolver un pequeño problema son actividades naturales para el perro y le exigen más de lo que parece. Una sesión de 10 a 15 minutos de búsqueda con el olfato suele dejarlo más tranquilo que un juego de carreras por el salón, que tiende a excitarlo. No sustituyen a los paseos, pero son un buen complemento los días en que se sale poco.
Juegos caseros para perros: 8 ideas con lo que tienes en casa
- Busca el premio. Pídele que se siente, enséñale un premio y déjalo a un metro; luego dale la señal con un «¡Busca!». Cuando lo haya entendido, escóndelo detrás de la pata de una silla, bajo un cojín o en otra habitación. Sube la dificultad poco a poco: lo importante es que siempre lo encuentre.
- El juego de los vasos. Tres vasos de plástico boca abajo y un premio debajo de uno. Deja que los olfatee y prémialo cuando marque el correcto con el hocico o la pata. Al principio no los muevas; cuando se le dé bien, cámbialos de sitio despacio.
- La toalla enrollada. Extiende una toalla vieja, reparte unas bolitas de pienso, enróllala y, si quieres complicarlo, hazle un nudo flojo. Tendrá que desenrollarla con el hocico y las patas para llegar al premio.
- La caja sorpresa. Una caja de cartón llena de papel de periódico arrugado, con unas bolitas de pienso escondidas. Antes, quita la cinta adhesiva, las grapas y las etiquetas de plástico. Es ideal para los perros a los que les encanta escarbar y romper.
- Los rollos de cartón en una caja. Coloca de pie los rollos del papel higiénico dentro de una caja de zapatos, bien juntos, y esconde un premio en algunos. Tendrá que averiguar cuáles están «llenos».
- La bandeja de magdalenas. Pon un premio en algunos huecos y tápalos todos, también los vacíos, con pelotas de tenis o con juguetes de goma lo bastante grandes para que no pueda tragárselos. Tendrá que quitar las pelotas para descubrir dónde está el premio.
- El escondite. Pídele que se quede quieto (o que alguien lo sujete), escóndete en otra habitación y llámalo una sola vez. Cuando te encuentre, fiesta y premio. Además, sirve para repasar la llamada.
- Tira y afloja con reglas. Una toalla vieja con varios nudos se convierte en una cuerda. Empieza tú el juego, déjalo ganar de vez en cuando y enséñale el «Suelta»: si sus dientes tocan tu mano, el juego se para unos segundos.
Cómo jugar en casa sin riesgos
- Siempre con supervisión. El cartón, el papel y la tela son para jugar, no para comérselos: quédate con él y retira los trozos rotos. Si tiende a tragárselo todo, elige el juego de los vasos, la bandeja o el escondite.
- Premios pequeños y contados. Usa bolitas de su ración o trocitos muy pequeños de premio, y descuenta de su comida lo que le das jugando para que no gane peso.
- Sesiones cortas. Con 10 a 15 minutos basta. Para cuando todavía se está divirtiendo, antes de que se canse o se frustre.
- Dificultad progresiva. Si no encuentra el premio después de un rato, pónselo más fácil: tiene que ganar a menudo para que quiera volver a intentarlo.
- Cachorros y perros mayores. Mejor juegos tranquilos de olfato que saltos y carreras sobre suelos que resbalan; si tienes dudas, pregunta a tu veterinario.
Convierte también la comida en un juego
Si tu perro vacía el comedero en pocos segundos, la cena también puede ser un rato de estimulación mental. Puedes repartir el pienso en la toalla del juego número 3 o usar un comedero con relieves como el comedero lento de Velia Select: tiene que sacar la comida de entre los relieves poco a poco y se mantiene ocupado lamiendo y buscando. Y si buscas más planes para los días de lluvia, aquí tienes cómo entretener a un perro en casa.
En resumen: un poco de olfato, un poco de cabeza y premios pequeños. Con estos juegos caseros para perros, las tardes en casa son más tranquilas para él y para ti.