Lavar el edredón en la lavadora: guía paso a paso para no estropearlo

Edredón blanco sobre la cama, listo para lavar el edredón en la lavadora

Llega el momento del año en que el edredón sale del armario, casi siempre con ese olor a cerrado que no invita a meterse en la cama. La buena noticia es que lavar el edredón en la lavadora en casa es perfectamente posible en la mayoría de los casos. Lo que estropea un edredón no es el lavado: es echarle demasiado detergente, elegir mal el programa y, sobre todo, no terminar de secarlo.

Esta guía va al grano: cómo saber si tu lavadora puede con él, qué hacer antes, qué programa usar y cómo secarlo sin que acabe oliendo a humedad.

Lavar el edredón en la lavadora: ¿le cabe a la tuya?

La regla práctica es sencilla: el edredón tiene que entrar en el tambor con espacio de sobra. Si va embutido, el agua y el detergente no circulan, el relleno no se aclara y el resultado son manchas y mal olor.

  • 7 kg: edredón individual, sin problema.
  • 8 o 9 kg: edredón de matrimonio fino, de fibra.
  • Menos de 7 kg, o edredón de matrimonio grueso o de plumas: llévalo a una lavandería autoservicio. Las máquinas de 10 a 18 kg lo hacen bien y sale más barato que estropearlo.

Antes de nada, lee la etiqueta. Si aparece el símbolo del barreño tachado, es solo limpieza en seco y no hay vuelta de hoja.

Cinco minutos antes que te ahorran un disgusto

  1. Revisa las costuras. Un descosido pequeño se convierte en una lavadora llena de plumas o de fibra. Cóselo antes.
  2. Quita el pelo y el polvo. Si tienes perro o gato, el edredón está lleno de pelo que, mojado, se agarra al tejido y ya no sale. Pásale un rodillo quitapelos reutilizable por las dos caras antes de enrollarlo.
  3. Trata las manchas aparte, con un poco de detergente aplicado directamente y unos minutos de espera. La lavadora sola no quita manchas antiguas.
  4. Enróllalo como un rollo y mételo así en el tambor, en vez de empujarlo a trozos. Se reparte mucho mejor.
  5. Lávalo solo. Nada de aprovechar el hueco para meter más ropa.

Programa, temperatura y detergente

Si tu lavadora tiene programa de edredones o prendas voluminosas, ese. Si no, uno de sintéticos o delicados con centrifugado bajo.

  • Temperatura: 30 °C para relleno de fibra. 40 °C si quieres atacar los ácaros. Los 60 °C solo si la etiqueta lo permite.
  • Detergente: la mitad de lo que echas normalmente, y líquido. El polvo no se disuelve del todo y se queda dentro del relleno.
  • Suavizante: ninguno. Apelmaza el relleno y le quita capacidad de aislar, que es justo para lo que lo compraste.
  • Centrifugado: 800 o 1.000 revoluciones, y añade un aclarado extra. Cuanta menos agua salga, menos horas de secado.

Secar el edredón: la parte donde casi todo el mundo falla

Un edredón que parece seco por fuera puede seguir húmedo en el relleno, y ahí es donde aparecen el moho y el olor. No lo devuelvas a la cama con la mínima duda.

  • Con secadora: programa suave y tres bolas de secado (o pelotas de tenis limpias dentro de un calcetín). Párala a mitad, sacúdelo y deshaz los grumos de relleno con las manos. Vas a necesitar más de un ciclo.
  • Al aire: tiéndelo en horizontal, sobre un tendedero doble, nunca colgado de un solo lado, porque el relleno se escurre todo hacia abajo. Con sol y algo de viento puede tardar dos días: dale la vuelta cada dos horas.
  • Dentro de casa en otoño: evítalo. Un edredón secándose en una habitación cerrada suelta litros de agua al aire. Si no te queda otra, elige una estancia con la ventana abierta y, si lo tienes, un deshumidificador.

Antes de guardarlo, palpa el relleno en varios puntos, sobre todo en las esquinas y las costuras. Si notas frío o peso de más, todavía no está.

Cada cuánto hay que lavarlo

Una o dos veces al año es suficiente si usas funda nórdica y la lavas cada quince días. La funda es la que hace el trabajo sucio. Lavar el edredón cada mes solo sirve para acortarle la vida.

Y cuando lo guardes en verano, hazlo seco del todo y en una funda de tela, nunca en bolsa de plástico cerrada: el plástico atrapa la humedad y es exactamente así como vuelve a oler a cerrado el año siguiente.