Perro en Nochevieja: cómo prepararlo para los petardos

|Por el equipo de Velia Select
Perro tapado con una manta: cómo cuidar a un perro en Nochevieja

Para mucha gente, Nochevieja es una fiesta; para muchos perros, una de las peores noches del año. Petardos, silbidos y destellos llegan sin aviso, y su oído, mucho más fino que el nuestro, lo vive todo con más intensidad. Cuidar de un perro en Nochevieja empieza mucho antes del día 31: lo que hagas en las próximas semanas cuenta más que lo que improvises esa noche. Aquí tienes cómo prepararlo, qué hacer el 31 de diciembre y qué errores evitar.

Por qué los petardos dan tanto miedo a los perros

Para tu perro, un petardo es un estallido fuerte e imprevisible que no sabe de dónde viene ni puede evitar. Las señales de miedo más habituales son temblar, jadear, esconderse, llevar el rabo entre las patas, dar vueltas sin parar o ladrar. Algunos perros dejan de comer o no quieren salir a la calle. Si el tuyo ya reacciona así con las tormentas o con algún petardo suelto, conviene empezar a prepararlo ya.

Acostumbrarlo a los ruidos: empieza ahora

El entrenamiento con sonidos lleva tiempo, normalmente varias semanas. Por eso noviembre es el mejor momento. Así se hace:

  1. Busca grabaciones de petardos y fuegos artificiales, por ejemplo en vídeos o en pistas de sonido pensadas para perros.
  2. Empieza muy bajo: pon el sonido tan flojo que tu perro lo note, pero siga tranquilo.
  3. Asócialo a algo bueno: mientras suena, hay premios, comida o juego. Cuando el sonido para, se acaba el premio.
  4. Sube poco a poco: aumenta el volumen en pasos pequeños a lo largo de los días. Bastan sesiones cortas de unos minutos.
  5. Si se inquieta, da un paso atrás: baja el volumen y sigue en el nivel anterior.

El entrenamiento nunca debe agobiarlo. Si tu perro ya tiene mucho miedo, pide ayuda a un educador canino o a tu clínica veterinaria. Si quieres más detalles sobre el miedo al ruido, tienes nuestra guía perro con miedo a los petardos.

Prepárale un refugio en casa

Muchos perros buscan una cueva cuando hay ruido. Prepárale ese rincón desde ahora para que en Nochevieja le resulte familiar:

  • mejor en una habitación tranquila, con pocas ventanas o ninguna a la calle;
  • un transportín, una cama bajo la mesa o un hueco detrás del sofá, tapado con una manta;
  • con su manta favorita, algo para morder y alguna prenda que huela a ti.

Prémialo cada vez que se tumbe allí durante las próximas semanas. Si esa noche elige otro sitio, como el baño o debajo de la cama, déjalo ahí.

Perro en Nochevieja: qué hacer el 31 de diciembre

  1. Un paseo largo por la mañana. Un buen paseo y algo de actividad tranquila lo ayudarán a llegar más cansado a la noche.
  2. El último paseo, antes de que oscurezca. Sal a última hora de la tarde, antes de que empiecen la mayoría de los petardos, y después quedaos en casa.
  3. Siempre con correa. Basta un estallido para que hasta el perro más obediente salga corriendo. Un arnés bien ajustado, del que no pueda escaparse, da más seguridad. En el jardín o la terraza, tampoco lo dejes solo.
  4. Tapa las ventanas. Baja las persianas, corre las cortinas, deja una luz encendida dentro y pon la tele o música tranquila para amortiguar los destellos y el ruido.
  5. Dale algo con lo que entretenerse. Lamer y morder entretiene a muchos perros. Puedes repartir comida húmeda o una pasta para perros en un cuenco con relieves como nuestro comedero lento para perros y gatos; no lo dejes sin vigilar mientras lo usa.
  6. Quédate con él. Esa noche no lo dejes solo ni lo lleves a ver los fuegos artificiales.

¿Consolarlo o ignorarlo?

Durante años se dijo que había que ignorar al perro asustado para no reforzar su miedo. Hoy muchos expertos lo ven de otra forma: si tu perro busca tu cercanía, puedes acariciarlo y quedarte a su lado. Lo importante es que tú mantengas la calma. Háblale con voz tranquila y evita los movimientos bruscos: tu perro se fija en cómo reaccionas tú.

Por si acaso: el microchip al día

En estas fechas se escapan muchos perros. Comprueba ahora que tu perro lleva microchip y que tus datos de contacto están actualizados en el registro de animales de compañía de tu comunidad autónoma. Una placa en el collar con tu teléfono ayuda todavía más.

Errores frecuentes

  • Pensar en ello el mismo 31: el entrenamiento y el refugio necesitan semanas.
  • Dejarlo en el jardín o en el balcón «para que se acostumbre».
  • Regañarlo si ladra o tiembla: solo aumenta el miedo.
  • Darle tranquilizantes por tu cuenta, por ejemplo del botiquín de casa. Puede ser peligroso.
  • Salir sin correa el día de Año Nuevo: a menudo sigue habiendo petardos y en la calle quedan restos que no debe comer.

Cuándo hablar con el veterinario

Si tu perro pasa cada año un miedo muy intenso, tiembla durante horas, deja de comer o se hace daño intentando huir, habla con tu veterinario con tiempo. Juntos podréis ver qué apoyo le conviene. Algunas medidas tienen que empezar bastante antes de Nochevieja, así que merece la pena pedir cita ya.