Por qué mi perro se lame las patas: causas y soluciones

Por qué mi perro se lame las patas: perro tumbado y tranquilo en casa

Ver a tu perro lamerse las patas de vez en cuando es normal: forma parte de su aseo. El problema llega cuando lo hace sin parar, se muerde los dedos o se deja la zona enrojecida. Si te preguntas por qué mi perro se lame las patas de forma insistente, casi siempre hay una causa detrás, y entenderla es el primer paso para ayudarle. En esta guía repasamos los motivos más habituales, cuándo debes preocuparte y qué puedes hacer en casa antes de acudir al veterinario.

Por qué mi perro se lame las patas delanteras: perro descansando sobre el suelo

Por qué mi perro se lame las patas: causas más habituales

El lamido excesivo no es un capricho: es la manera que tiene el perro de decir que algo no va bien. Estas son las razones más frecuentes:

  • Alergias. A alimentos, al polen, a los ácaros o a productos de limpieza. Es una de las causas número uno del picor en las patas.
  • Heridas o cuerpos extraños. Una espina, una piedrecita entre los dedos, un corte o una uña rota le hacen lamerse para aliviar la molestia.
  • Parásitos. Pulgas, garrapatas o ácaros provocan un picor intenso que le lleva a morderse.
  • Piel seca. El frío, la calefacción o los lavados frecuentes resecan las almohadillas.
  • Dolor. La artrosis o una molestia articular hacen que el perro se centre en esa pata.
  • Aburrimiento o ansiedad. Cuando no hay causa física, el lamido puede ser una válvula de escape emocional.

Por qué mi perro se lame las patas delanteras

Es muy típico que el lamido se concentre en las patas delanteras, simplemente porque le resultan más fáciles de alcanzar. Si notas que se lame las patas delanteras una y otra vez, sospecha primero de una alergia o de un cuerpo extraño entre las almohadillas. Revísalas con calma, separa los dedos y busca enrojecimiento, heridas, restos de suciedad o mal olor, una señal habitual de infección por hongos o bacterias.

Cuándo preocuparse

Un lamido puntual no es alarmante, pero conviene acudir al veterinario si observas alguno de estos signos:

  • Se lame o muerde las patas de forma compulsiva, incluso de noche.
  • Tiene la piel enrojecida, hinchada, con heridas o pérdida de pelo.
  • Aparece mal olor, pus o las almohadillas están agrietadas.
  • Cojea o se queja al apoyar la pata.
  • El comportamiento aparece de golpe y no cede en unos días.

El veterinario es quien debe descartar alergias, infecciones o dolor. No le des nunca medicamentos de humanos por tu cuenta: muchos son tóxicos para los perros.

Qué hacer en casa para que deje de lamerse

Mientras identificas la causa, hay medidas sencillas que ayudan a calmar la zona y a reducir el lamido:

  • Limpia las patas. Al volver del paseo, pásale un paño húmedo por las almohadillas para retirar polen, polvo o restos de asfalto caliente.
  • Revísalas a diario. Comprueba los dedos, las uñas y las almohadillas por si hay heridas o espinas.
  • Hidrata las almohadillas. Existen bálsamos específicos para perros que las mantienen suaves y previenen las grietas.
  • Cuida los parásitos. Mantén al día la desparasitación externa, sobre todo en verano.
  • Dale estímulo. Si el origen es el aburrimiento, más paseos, juegos y juguetes de mordida reducen la ansiedad.

Para esto último viene de maravilla tener a mano buenos juguetes y accesorios para perros que le mantengan entretenido y desvíen su atención de las patas. Un perro estimulado y cansado se lame mucho menos.

Cómo prevenir el lamido excesivo

La prevención pasa por la rutina y la observación. Cepíllalo con frecuencia, mantén sus patas limpias y secas, cuida su alimentación y no descuides las revisiones veterinarias. Si sospechas de una alergia alimentaria, tu veterinario puede recomendarte una dieta de eliminación para dar con el ingrediente que le sienta mal.

Conclusión

Si tu perro se lame las patas sin descanso, no lo ignores: puede ser una alergia, una herida, un parásito o simple aburrimiento. Observa, revisa la zona y actúa pronto; y si el lamido no cede o aparecen heridas, acude al veterinario. Con cuidado, paciencia y un poco de entretenimiento, tu perro volverá a tener las patas sanas. En Velia Select encontrarás accesorios pensados para el bienestar y la diversión de tu mascota.