Árbol de Navidad a prueba de gatos: 9 consejos que funcionan

|Vom Team von Velia Select
Gato que toca una bola dorada: árbol de Navidad a prueba de gatos

Para un gato, el árbol de Navidad es lo más interesante que ha entrado en casa en meses: ramas para trepar, bolas que se balancean, lucecitas que se encienden y se apagan. El resultado, en muchas casas, es un árbol en el suelo y algún adorno hecho añicos. Un árbol de Navidad a prueba de gatos al cien por cien no existe, pero con unos pocos cuidados puedes hacerlo estable, seguro y mucho menos atractivo para sus patas. Conviene pensarlo ahora, antes de sacar las cajas: en muchas casas el árbol se pone a principios de diciembre, y hay quien lo monta incluso antes.

Por qué el gato no se resiste al árbol

El árbol es vertical, tiene ramas para trepar y un punto alto desde el que vigilar la habitación; los adornos que se mueven despiertan su instinto de cazador. Si es natural, además trae olores nuevos a resina y a bosque. No es una travesura: es el gato haciendo de gato. Por eso prohibir no basta: hay que hacer el árbol menos interesante y ofrecerle alternativas mejores.

Cómo tener un árbol de Navidad a prueba de gatos: 9 consejos

  1. Elige bien el sitio. Un rincón despejado, lejos del sofá, las estanterías y los muebles que el gato podría usar como trampolín. Si puedes, ponlo en una habitación que se pueda cerrar cuando no hay nadie.
  2. Base pesada y árbol anclado. Elige un soporte ancho y pesado y, para más seguridad, sujeta el tronco o la parte alta a un gancho en la pared con un hilo de nailon transparente. Así, aunque el gato salte encima, será mucho más difícil que el árbol se vuelque.
  3. ¿Natural o artificial? El artificial suele ser más estable y no suelta agujas. El natural deja caer agujas que pueden pincharle las patas y, si las mastica, la boca; además, hay que tapar el agua del soporte para que el gato no la beba, sobre todo si lleva conservantes o fertilizantes.
  4. Móntalo por fases. Deja el árbol sin adornos unos días: cuando pasa la novedad, muchos gatos pierden el interés. Después pon las luces y, por último, los adornos.
  5. Adornos irrompibles y bien sujetos. Deja libre la parte baja, la que queda al alcance de sus patas, y elige bolas de plástico, fieltro, madera o tela en lugar de cristal. Los adornos frágiles o a los que tienes cariño, arriba y cerca del tronco. Cuélgalos con una cinta anudada o con ganchos cerrados con unos alicates: los abiertos se sueltan al primer zarpazo.
  6. Nada de espumillón ni hilos de lluvia. Los hilos finos y brillantes atraen muchísimo a los gatos y, si se los tragan, pueden causar problemas intestinales serios. Lo mismo vale para las cintas y los lazos de los regalos: mejor papel y cordel de papel, o los paquetes guardados en un armario hasta el día señalado.
  7. Luces y cables protegidos. Enrolla las luces hacia el interior de las ramas, sin cables colgando, pasa el cable por detrás del árbol dentro de una canaleta pasacables y desenchúfalas cuando salgas o te vayas a dormir.
  8. Haz la base poco apetecible. Una lámina de papel de aluminio o cinta de doble cara alrededor del soporte disuaden a muchos gatos, que no soportan pisarla. Evita en cambio los aceites esenciales y los repelentes caseros en espray: muchos aceites esenciales son tóxicos para los gatos. Ni pulverizaciones de agua ni regañinas: aumentan el estrés y no le enseñan nada.
  9. Ofrécele una alternativa mejor. Un rascador alto o una balda junto a la ventana y algún rato más de juego con la caña y la pluma: un gato cansado y con un sitio alto solo para él busca mucho menos el árbol.

Nada de comida en el árbol ni debajo

Bombones, bastones de caramelo y galletas colgados de las ramas son una tentación constante, y el chocolate es tóxico tanto para los gatos como para los perros. Los paquetes con dulces que se dejan bajo el árbol también deben quedar fuera de su alcance. Si en casa también hay un perro, ten a mano qué hacer si tu perro ha comido chocolate.

Plantas navideñas tóxicas para los gatos

  • Flor de Pascua: su savia irrita la boca y el estómago. Normalmente las molestias son leves (babeo, vómitos), pero mejor tenerla fuera de su alcance.
  • Muérdago y acebo: las hojas y las bayas pueden causar vómitos y diarrea.
  • Lirios y azucenas, habituales en los ramos de estas fechas: son muy peligrosos para los gatos, incluso el polen y el agua del jarrón. Mejor no tenerlos en casa.
  • Amarilis: sobre todo el bulbo es tóxico.

Si quieres estas plantas por el ambiente, la opción más tranquila es elegirlas artificiales.

Si el gato se ha tragado un adorno

No intentes que vomite por tu cuenta ni tires de un hilo que le asome por la boca o por debajo de la cola: llama enseguida al veterinario. Lo mismo si notas vómitos, que no quiere comer, decaimiento, babeo o la tripa dolorida después de haber jugado con el árbol.

En resumen: rincón despejado, base pesada y árbol anclado, montaje por fases, adornos irrompibles arriba, nada de espumillón, cables protegidos y una alternativa más interesante para tu gato. Así el árbol de Navidad a prueba de gatos sigue en pie hasta Reyes y las fiestas son tranquilas para todos. Para más ideas para tu casa y tus animales, echa un vistazo a la selección de Velia Select.