Cómo limpiar la tarima flotante sin dañarla ni dejar marcas

|Vom Team von Velia Select
Mopa plana sobre un suelo con aspecto de madera: cómo limpiar la tarima flotante

La tarima flotante es resistente y práctica, pero hay que limpiarla bien. Con la fregona demasiado mojada o el producto equivocado aparecen marcas, el suelo pierde su aspecto y, en el peor de los casos, se hinchan las juntas. Y en otoño el suelo lo pasa peor: zapatos mojados, barro de la calle y patas sucias del perro. Aquí tienes cómo limpiar la tarima flotante de forma rápida, sin marcas y sin estropearla.

Cómo limpiar la tarima flotante: primero en seco, luego con la fregona casi seca

La regla más importante: la tarima flotante laminada no soporta bien el agua. Sus lamas tienen un núcleo de fibras de madera prensadas y, si entra humedad en las juntas, los bordes pueden hincharse sin vuelta atrás. Por eso, sigue siempre este orden:

  1. Primero, la suciedad suelta. Aspira con el cepillo para suelos duros o pasa una mopa seca. La arena y la gravilla actúan como una lija, así que hazlo más a menudo de lo que friegas: en otoño, mejor varias veces por semana.
  2. Friega con la fregona casi seca. Usa agua tibia con un poco de limpiador específico para tarima, en la dosis que indique el envase. Escurre la fregona hasta que esté casi seca al tacto. Una fregona plana de microfibra funciona mejor que una de tiras.
  3. Friega en el sentido de las lamas. Si sigues la dirección de las tablas, se notan menos las marcas.
  4. No dejes nada mojado. Si ves un charquito, sécalo enseguida con un paño seco. El suelo debería quedar seco en pocos minutos.

Qué es mejor no usar

  • Vaporetas. El vapor caliente se mete en las juntas. Úsalas solo si el fabricante de tu suelo lo permite expresamente.
  • Jabones y limpiadores con mucha espuma. Suelen dejar una película que hace que el suelo se vea apagado, con marcas, y que se ensucie antes.
  • Productos abrasivos, estropajos y lana de acero. Rayan la capa superior.
  • Productos agresivos como la lejía o el amoniaco. Tampoco ceras, abrillantadores ni aceites: la tarima laminada no los necesita.

¿Tienes dudas o tu tarima es de madera natural (multicapa), aceitada o barnizada? Consulta las instrucciones de mantenimiento de tu suelo; suelen estar en la web del fabricante.

¿Marcas en la tarima? Así las quitas

Las marcas suelen deberse a que has usado demasiado producto o a que la fregona estaba demasiado mojada. Vuelve a fregar solo con agua tibia limpia y una fregona de microfibra bien escurrida, y aclárala a menudo. Cambia también el agua más veces: con agua sucia solo extiendes la suciedad. La próxima vez, usa menos producto.

Cómo quitar manchas de la tarima flotante

  • Barro: si está húmedo, deja que se seque. Después aspira la mayor parte y retira el resto con un paño húmedo.
  • Grasa y zonas pegajosas: un paño con agua tibia y una gota de lavavajillas. Después, pasa otro paño solo con agua.
  • Cera de vela: deja que se endurezca y despégala con cuidado con una rasqueta de plástico o una tarjeta vieja. Tienes más trucos en nuestro artículo para quitar la cera de vela.
  • Manchas difíciles, como rotulador o betún: mira en las instrucciones de tu suelo qué producto es adecuado y pruébalo siempre antes en una zona que no se vea.

Así se mantiene limpia más tiempo este otoño

  • Pon un felpudo en la puerta, a ser posible uno fuera y otro dentro. Un buen felpudo retiene gran parte de la arena y la humedad antes de que lleguen al suelo.
  • Quítate los zapatos al entrar y deja el calzado y los paraguas mojados sobre una bandeja o una alfombrilla.
  • Sécale las patas al perro en la entrada. Deja allí una toalla vieja y se convertirá en costumbre. Aquí te explicamos cómo limpiar las patas del perro.
  • Fieltros bajo las patas de sillas y mesas para evitar arañazos. Cámbialos cuando se les pegue arena.
  • Mantén cortas las uñas de tu perro. Las uñas largas rayan el suelo y, además, en un suelo liso tu perro se agarra peor.

¿Tu perro o tu gato suelta mucho pelo? Sobre la tarima se ve enseguida. Aspíralo antes de fregar; si no, solo lo irás arrastrando en mechones. Para el pelo que se queda en el sofá, usa un quitapelos reutilizable. Encontrarás más ideas en nuestra guía para quitar los pelos de perro.

En resumen: barre o aspira a menudo, friega poco y con la fregona casi seca, y frena la suciedad en la puerta. Así tu tarima flotante se mantendrá bonita mucho más tiempo.