Mi gato orina fuera del arenero: causas y cómo solucionarlo

|Vom Team von Velia Select
Gato atigrado sentado en el suelo de casa: qué hacer si tu gato orina fuera del arenero

Tu gato orina fuera del arenero, en la alfombrilla del baño o incluso en tu cama. Es frustrante, pero no lo hace por venganza. Te está diciendo algo: hay un problema con su salud, con el arenero o con su entorno. En otoño puede pasar más a menudo: sale menos a la terraza, el arenero se llena antes y las visitas o los petardos pueden estresarlo. Así averiguas qué ocurre y lo solucionas paso a paso.

Paso 1: descarta primero una causa médica

¿Tu gato empieza de repente a orinar en casa cuando siempre había usado bien el arenero? Llévalo primero al veterinario. Una cistitis, arenilla en la orina, problemas de riñón o el dolor de la artrosis pueden hacer que evite el arenero: asocia el dolor con ese sitio y busca otro. Llévalo cuanto antes si notas que:

  • va muchas veces al arenero y solo orina un poco cada vez;
  • hace fuerza, maúlla o se queja al orinar;
  • hay sangre en la orina.

Atención: un gato macho que hace fuerza y no consigue orinar, o solo suelta unas gotas, debe ir al veterinario de inmediato, a urgencias si es de noche o festivo. Una obstrucción de la uretra es una urgencia.

Paso 2: revisa el arenero con ojo crítico

  • Suficientes areneros. La regla general: un arenero por gato y uno más. Con dos gatos, tres areneros, a ser posible en sitios distintos.
  • Tamaño adecuado. Debe medir más o menos vez y media el largo de tu gato, sin contar la cola. A un gato mayor con las articulaciones rígidas le cuesta menos entrar si el borde es bajo.
  • Con tapa o sin tapa. Un arenero cerrado concentra el olor, y eso molesta a algunos gatos. Prueba con uno abierto.
  • La arena. Muchos gatos prefieren una arena fina, aglomerante y sin perfume. ¿Has cambiado hace poco de marca o de tipo? Vuelve a la anterior o cambia poco a poco, mezclando cada día algo más de la nueva con la antigua durante una semana.

Paso 3: mantén el arenero realmente limpio

El olfato de un gato es mucho más fino que el tuyo. Retira los grumos y las heces al menos una vez al día, mejor dos. Cambia toda la arena con regularidad y lava el arenero con agua caliente y un jabón suave sin perfume. No uses lejía ni amoniaco: el amoniaco le recuerda a la orina y los olores fuertes lo echan para atrás. ¿Huele mal a pesar de todo? Tienes más trucos en nuestro artículo sobre el arenero del gato que huele mal.

Paso 4: elige bien dónde poner el arenero

  • Ponlo en un sitio tranquilo, lejos de las zonas de paso y de la lavadora o la caldera, que pueden hacer ruido de repente.
  • No lo pongas al lado de su comida y su agua: a los gatos no les gusta comer y hacer sus necesidades en el mismo sitio.
  • Asegúrate de que siempre puede llegar a él, aunque haya alguna puerta cerrada. Si tu casa tiene varias plantas, pon un arenero en cada una.
  • ¿Está en la terraza, el trastero o un lavadero frío? En otoño e invierno es un sitio desagradable. Mejor dentro de casa, en un lugar cálido y tranquilo.

Paso 5: reduce el estrés

Una mudanza, una obra, un bebé, otro gato en casa o un gato del vecindario que se asoma a la ventana pueden hacer que tu gato orine en casa. En Halloween y en Nochevieja también influyen las visitas y los petardos. Lo que ayuda:

  • horarios fijos para comer y jugar;
  • varias sesiones cortas de juego al día (tienes ideas en nuestro artículo sobre cómo entretener a un gato en casa);
  • que busque parte de su comida, por ejemplo en un comedero lento, para que tenga algo que hacer;
  • si tienes varios gatos, comederos, bebederos y areneros en sitios distintos, para que ninguno pueda cortar el paso a otro.

¿Orina o marca?

Si lo hace en una superficie horizontal, como el suelo, la cama o el sofá, normalmente está orinando. Si de pie lanza un chorrito contra una pared o una cortina, con la cola levantada y temblorosa, está marcando su territorio. Es más habitual en gatos sin castrar o esterilizar y cuando hay tensión con otros gatos. La castración o la esterilización suele ayudar; coméntalo con tu veterinario.

Si tu gato orina fuera del arenero: así limpias la zona

  1. Seca la orina fresca enseguida con papel de cocina, a toquecitos, sin frotar.
  2. Limpia con un limpiador enzimático para orina de mascotas. Los productos normales quitan el olor para ti, pero no para tu gato, y por eso vuelve. Pruébalo antes en una zona que no se vea.
  3. No uses amoniaco ni lejía.
  4. Después, haz que ese sitio sea menos atractivo durante un tiempo: pon ahí su comedero o un juguete, o cúbrelo con papel de aluminio.

Más consejos en nuestra guía para quitar el olor a pis de gato.

Lo que es mejor no hacer

No castigues nunca a tu gato ni le acerques el hocico al pis. Solo conseguirás que te tenga miedo y que orine a escondidas en otros sitios. Mejor prémialo cuando use el arenero, con una palabra tranquila o una golosina. Muchas veces se soluciona con pequeños cambios.