Cuando llegan las primeras mañanas frías, muchos nos preguntamos antes de salir de paseo: ¿mi perro necesita abrigo? La respuesta depende más del perro que del calendario. Un husky disfruta de una mañana helada en Burgos y un galgo puede tiritar en un día gris de noviembre en Madrid. Te explicamos qué perros lo necesitan de verdad, cómo saber si el tuyo tiene frío y cómo elegir un abrigo que le sirva.
¿Mi perro necesita abrigo? Los perros más frioleros
- Pelo corto y fino, y poca grasa corporal: galgos, whippets, galgos italianos, muchos podencos y otros lebreles pierden calor muy deprisa. Para ellos, el abrigo es parte del equipo de invierno.
- Razas pequeñas y miniatura: chihuahuas, pinschers miniatura y perros parecidos van muy cerca del suelo frío y mojado, y tienen poca masa corporal para conservar el calor.
- Cachorros y perros mayores: los cachorros regulan peor su temperatura y los perros mayores suelen notar más el frío.
- Perros con problemas de salud: si tu perro tiene artrosis u otra enfermedad, pregunta al veterinario si le conviene ir más abrigado en los paseos.
- Perros recién pelados: un caniche o un perro de pelo rizado con un corte corto en invierno ha perdido su aislamiento natural.
Los que normalmente no lo necesitan
Los perros de doble capa de pelo, como el husky, el boyero de Berna, el mastín o la mayoría de los pastores, están bien aislados y pueden pasar calor con abrigo en un paseo activo. El labrador y el golden retriever tampoco suelen necesitarlo, salvo que sean mayores o estén enfermos. En estos perros, el abrigo rara vez es cuestión de calor: como mucho, un chubasquero ligero para no volver empapados y llenos de barro.
Cuentan el viento y la lluvia, no solo la temperatura
Con 6 °C, viento y lluvia se pasa mucho más frío que con 2 °C en un día seco y sin aire. Cuando el pelo corto se empapa, deja de aislar, y el viento le roba el calor muy rápido. Como orientación, los perros pequeños, de pelo fino, los cachorros y los mayores pueden necesitar abrigo por debajo de unos 7 °C, sobre todo si llueve o hace viento. La mayoría de los perros sanos y con buen pelo solo necesitan protección extra con frío de verdad, en torno a 0 °C o menos.
Señales de que tu perro tiene frío en el paseo
- Tiembla o tirita.
- Encorva la espalda y mete el rabo entre las patas.
- Levanta las patas del suelo o camina despacio.
- Quiere volver a casa o busca dónde resguardarse.
- Gime o parece inquieto.
Si ves estas señales, acorta el paseo y deja que entre en calor en casa. Si lo notas muy decaído, débil o muy frío al tacto después de estar fuera, llama al veterinario. Y si tiembla sin que haga frío, aquí te contamos por qué tiembla un perro y qué hacer.
¿Chubasquero o abrigo acolchado?
- Chubasquero para perro: una capa ligera que frena la lluvia y el barro. Ideal para perros de buen pelo en días de lluvia y para quien está cansado de secar al perro empapado después de cada paseo.
- Abrigo acolchado o con forro polar: para los perros que de verdad pasan frío. Mejor si por fuera también repele el agua, porque un forro polar mojado abriga mucho menos.
- Jersey: va bien en casa si hace frío o debajo del abrigo, pero, solo y con lluvia, se empapa.
Las bandas reflectantes merecen la pena en cualquier caso: en las mañanas y las tardes oscuras de invierno ayudan a que los conductores vean a tu perro.
Cómo medir a tu perro para el abrigo
- Largo de espalda: desde la base del cuello, donde va el collar, hasta el nacimiento del rabo. La mayoría de las marcas usan esta medida para la talla.
- Contorno de pecho: por la parte más ancha de la caja torácica, justo detrás de las patas delanteras.
- Cuello: alrededor de la base del cuello.
Compara las tres medidas con la tabla de tallas de cada marca, porque las tallas cambian mucho de un fabricante a otro. Los perros de pecho profundo, como los galgos, suelen necesitar modelos con un corte pensado para su forma.
Que le quede bien
- Tiene que poder andar, correr, sentarse y hacer sus necesidades sin que el abrigo le estorbe.
- Deben caber dos dedos por debajo de las cinchas.
- Revisa que no le roce detrás de las patas delanteras: busca rojeces o pelo roto después de los primeros paseos.
- Si lleva arnés, elige un abrigo con abertura para enganchar la correa o pensado para ir por encima o por debajo del arnés.
- Acostúmbralo poco a poco: deja que lo huela, pónselo unos minutos en casa con premios y luego sal a la calle.
Después del paseo
Quítale el abrigo al llegar a casa para que no pase calor dentro y tiéndelo para que esté seco en el siguiente paseo. El abrigo protege el cuerpo, pero las patas vuelven igual de sucias: sécalas bien, también entre los dedos. Para los paseos y la casa en esta temporada, echa un vistazo a la tienda de Velia Select.