El domingo 25 de octubre cambiamos al horario de invierno: el paseo de la tarde vuelve a ser de noche, por aceras llenas de hojas mojadas. Si tu perro tira de la correa, es el momento de los resbalones, del brazo estirado en cada farola y de un paseo que se convierte en una pelea. La buena noticia: pasear con la correa floja se aprende, a cualquier edad. Aquí tienes por qué tira, el método en 6 pasos y el material que de verdad ayuda.
Por qué tu perro tira de la correa
- Camina más rápido que tú. El paso natural de un perro es más ágil que el nuestro: si nadie se lo enseña, enseguida llega al final de la correa.
- Tirar le funciona. Cada vez que tira y tú avanzas, aprende que la correa tensa lo lleva adonde quiere ir.
- La calle es apasionante. Olores, otros perros, palomas: un perro que sale poco o con mucha energía acumulada sale disparado.
- El reflejo de oposición. Cuando tiras de la correa, el perro tiende a tirar en sentido contrario. Los tirones mantienen el problema.
Cómo enseñar a tu perro a no tirar de la correa: 6 pasos
1. Empieza en un sitio tranquilo
Nadie aprende a pasear con correa en mitad de un parque lleno de perros. Empieza en el patio, en el portal o en una calle sin tráfico, con sesiones de cinco minutos una o dos veces al día.
2. Premia la correa floja
En cuanto la correa forme una «J» suelta, di «sí» y dale un premio pequeño a la altura de tu pierna, en el lado por el que camina. Al principio, premia cada dos o tres pasos: tiene que entender que el sitio que tiene premio es a tu lado. Después, ve espaciando los premios.
3. Haz de árbol
En cuanto la correa se tense, párate en seco, sin tirar ni hablar. Espera a que afloje, porque vuelve hacia ti o simplemente se gira a mirarte, y sigue andando. Aprende rápido que tirar pone el paseo en pausa.
4. Cambia de dirección
Si se lanza hacia delante, da media vuelta con calma mientras lo llamas con voz alegre, y prémialo cuando llegue a tu lado. Unos cuantos cambios de dirección lo obligan a estar pendiente de ti y no del horizonte.
5. Dale pausas para olfatear
Olfatear es una necesidad, no un capricho. Reserva momentos en los que puede explorar, anunciados siempre con la misma palabra («¡a oler!»), y luego retoma la marcha. Un perro que sabe que tendrá su rato para olfatear tira mucho menos.
6. Sube la dificultad poco a poco
Cuando pasee bien en un sitio tranquilo, pasa a una calle con más gente, luego al parque y después a cruzarse con otros perros. Si se tuerce, vuelve un paso atrás. Y antes de una sesión con un perro muy excitado, un juego de olfato en casa (pienso escondido por la habitación) ayuda a que salga más centrado.
Qué material usar si tu perro tira de la correa
- Un arnés bien ajustado: con collar, toda la fuerza recae en el cuello; un arnés en Y la reparte por el pecho. Los arneses antitirones, con una anilla delante, giran al perro hacia ti cuando tira: ayudan, pero no sustituyen el aprendizaje.
- Una correa fija de 2 metros mejor que una extensible, que siempre está tensa y le enseña justo que avanzar tirando es lo normal.
- Una bolsita de premios con trocitos blandos, fáciles de tragar mientras camina. Descuéntalos de su ración diaria.
- Algo para que os vean: con las tardes más cortas, un collar luminoso para él y un chaleco reflectante para ti hacen el paseo más seguro.
Descarta los collares de ahogo, de pinchos o eléctricos: funcionan con dolor o miedo, y un perro que asocia la correa con algo desagradable no pasea más tranquilo.
Los errores que mantienen el problema
- Ceder «solo por esta vez»: si una de cada dos veces avanza tirando, seguirá tirando, porque a veces le funciona.
- Responder con tirones o tirando tú en sentido contrario.
- Exigir un «junto» perfecto todo el paseo: el objetivo es una correa floja, no un desfile militar.
- Cambiar las normas según quién lo pasee: todos los que lo sacan deben aplicar el mismo método.
Calcula varias semanas de práctica constante antes de notar un cambio de verdad. Si tu perro ladra o se abalanza sobre otros perros o sobre la gente, busca un educador canino que trabaje en positivo: eso es un trabajo distinto al de pasear con la correa floja.
En casa también cuenta
Un perro que se aburre todo el día sale a la calle como un cohete. Los juegos de olfato o una comida servida en un comedero lento con zonas en relieve, donde tiene que ir buscando la comida poco a poco, lo mantienen ocupado en casa. Y para que el cambio de hora no le descoloque, lee también cómo adaptar a tu perro al cambio de hora.