Llegan las primeras noches frías, se vuelve a encender la calefacción y caen las hojas. Es el momento de preparar la casa para el invierno: todavía hace buen tiempo para trabajar fuera y no te pillarán las prisas cuando lleguen las heladas. Con esta lista repasas toda la casa en un fin de semana, de la caldera a los canalones. Aunque vivas de alquiler, la mayoría de las tareas puedes hacerlas tú.
Preparar la casa para el invierno: empieza por la calefacción
- Purga los radiadores: si un radiador hace ruido o no se calienta por arriba, tiene aire dentro. Enciende la calefacción un rato para que se calienten todos, apágala y espera unos minutos a que el aire suba. Abre un cuarto de vuelta la llave de purga con un trapo debajo y ciérrala en cuanto salga agua. Lo tienes paso a paso en nuestra guía para purgar los radiadores.
- Comprueba la presión: al purgar, la presión del circuito baja. Mira el manómetro de la caldera y, si está por debajo de lo que indica el fabricante en el manual, rellena con la llave de llenado.
- Revisión de la caldera: si hace tiempo que no la revisa un técnico, pide cita ahora, antes de que lleguen las prisas del frío. Si vives de alquiler, consulta con el propietario quién se encarga.
- Detector de monóxido de carbono: si tienes caldera, calentador o estufa de combustión, conviene instalar uno cerca y probarlo. El monóxido de carbono no se ve ni se huele.
Corrientes de aire en ventanas, puertas y persianas
Las corrientes hacen que la casa parezca más fría de lo que está y te llevan a subir la calefacción. Para localizarlas, pasa la mano un día de viento por las juntas de ventanas y puertas, o acerca una tira de papel fino: si se mueve, entra aire.
- Burletes en ventanas y puertas que no cierran bien. Cambia los viejos y aplastados.
- Cajón de la persiana: es uno de los puntos por donde más frío se cuela. Revisa que la tapa cierre bien y sella las rendijas.
- Burlete bajo la puerta de entrada y de las habitaciones que dan a zonas frías.
- Lámina reflectante detrás de los radiadores colocados en una pared exterior, para devolver el calor a la habitación.
- Cortinas cerradas al anochecer, pero sin tapar el radiador, o el calor se quedará entre la tela y el cristal.
Eso sí, no tapes las rejillas de ventilación: una casa bien cerrada necesita renovar el aire para evitar la humedad y el moho.
Fuera: canalones, grifo exterior y terraza
- Limpia los canalones y bajantes cuando hayan caído casi todas las hojas. Un canalón atascado desborda y el agua acaba corriendo por la fachada. Si usas escalera, que alguien la sujete; los canalones altos, mejor para un profesional.
- Grifo exterior: si vives en una zona con heladas, cierra la llave de paso interior, abre el grifo de fuera y deja que se vacíe. Déjalo abierto para que el agua que quede tenga espacio si se congela. Una tubería helada puede romperse.
- Manguera y cojines: vacía y seca la manguera y guárdala dentro. Los cojines de terraza, a cubierto para que no cojan moho.
- Hojas en caminos y escaleras: barre las hojas mojadas, que resbalan mucho.
Detectores de humo y chimenea
En invierno se encienden más velas, estufas y luces decorativas. Un detector de humo por planta es una inversión pequeña que puede salvar vidas. Si ya los tienes, pulsa el botón de prueba y cambia las pilas gastadas. Si tienes chimenea o estufa de leña, haz que la limpien antes de volver a encenderla.
No te olvides de tus mascotas
- Cama lejos de corrientes: no la pongas junto a la puerta de entrada ni sobre un suelo frío, sino en un rincón cálido y tranquilo.
- Anticongelante fuera de su alcance: el líquido refrigerante del coche tiene sabor dulce, pero es muy tóxico para perros y gatos. El líquido limpiaparabrisas con anticongelante tampoco debe estar a su alcance. Guárdalos cerrados y limpia enseguida cualquier gota derramada en el garaje.
- Estufa y velas: pon una pantalla protectora delante de la estufa y no dejes nunca una vela encendida en una habitación con tu perro o tu gato.
- Mantas y cojines: en invierno se acumulan en el sofá y, con una mascota que suelta pelo, enseguida se llenan de pelos. Con nuestro quitapelos autolimpiable y reutilizable los dejas limpios en un momento.
La lista, en resumen
- Purgar los radiadores y comprobar la presión de la caldera.
- Revisar la caldera y probar el detector de monóxido.
- Sellar corrientes, sin tapar las rejillas de ventilación.
- Limpiar canalones y bajantes cuando caigan las hojas.
- Vaciar el grifo exterior y guardar las cosas de la terraza.
- Probar los detectores de humo y limpiar la chimenea.
- Un sitio cálido para tu mascota y el anticongelante fuera de su alcance.
Unas horas de trabajo ahora te ahorran frío y sustos caros, como una tubería rota o un canalón que desborda.