¿Son las castañas de Indias tóxicas para perros? Qué hacer si se come una

Castañas de Indias en el árbol, tóxicas para perros

Llega el otoño y los parques, avenidas y jardines de muchas ciudades españolas se llenan de castañas de Indias, esas semillas marrones y brillantes que caen de los castaños de Indias. Muchos perros las persiguen, las muerden o intentan llevárselas a casa. ¿Son las castañas de Indias tóxicas para perros? Sí. Contienen una toxina llamada esculina y, además, una castaña entera puede quedarse atascada en el intestino. Te contamos qué síntomas vigilar, qué hacer si tu perro se come una y cómo evitarlo en los paseos.

¿Por qué las castañas de Indias son tóxicas para perros?

La castaña de Indias es la semilla del castaño de Indias (Aesculus hippocastanum), un árbol ornamental muy común en parques y paseos. Sus semillas, hojas, corteza y erizos verdes contienen esculina y otros compuestos llamados saponinas, que irritan el estómago y el intestino. Por eso la intoxicación suele manifestarse con vómitos y diarrea.

El segundo peligro es mecánico. La castaña de Indias es dura, redonda y del tamaño de una nuez: la forma perfecta para atascarse en la garganta u obstruir el intestino, sobre todo en perros pequeños y medianos. Una obstrucción suele ser más grave que la propia toxina y puede tardar uno o dos días en dar la cara.

Síntomas de intoxicación por castaña de Indias en perros

Los síntomas suelen aparecer entre una y seis horas después de comerla, aunque pueden tardar un día o más. Vigila si tu perro presenta:

  • Vómitos, a veces repetidos
  • Diarrea, que puede tener sangre
  • Babeo y dolor al tocarle la barriga
  • Pérdida de apetito
  • Inquietud o cansancio poco habitual
  • Deshidratación tras vomitar varias veces

Si la castaña está provocando una obstrucción, también puedes ver que hace fuerza sin resultado, tiene arcadas sin expulsar nada, se encorva o de repente rechaza la comida. Cualquiera de estas señales requiere ir al veterinario ese mismo día.

Qué hacer si tu perro se come una castaña de Indias

  1. Quítale de la boca lo que quede, con calma, para que no se lo trague deprisa.
  2. Calcula cuántas se ha comido y cuándo. Fíjate en si estaban enteras o masticadas y, si no estás seguro de qué era, haz una foto o guarda una muestra. El veterinario te lo preguntará.
  3. Llama a tu veterinario enseguida, aunque tu perro parezca estar bien, sobre todo si es pequeño o se ha tragado una castaña entera. Si la clínica está cerrada, acude a un servicio de urgencias veterinarias 24 horas.
  4. No intentes provocarle el vómito en casa. El agua con sal y otros remedios caseros son peligrosos, y devolver una castaña dura puede provocar un atragantamiento. Si hace falta inducir el vómito, lo hará el veterinario con seguridad.
  5. Vigílalo de cerca durante las 48 horas siguientes, aunque los vómitos hayan parado: comprueba que come, bebe y hace sus deposiciones con normalidad.

La buena noticia es que, con un tratamiento a tiempo, la mayoría de los perros se recupera por completo en pocos días. Los casos mortales son raros.

¿Y las bellotas y las castañas comestibles?

Las castañas de Indias no son el único peligro del otoño. Las bellotas contienen taninos que pueden causar problemas digestivos y, en grandes cantidades, daño renal; las verdes, que caen al principio de la temporada, se consideran las más dañinas. Las castañas comestibles, las de asar, no son tóxicas, pero sus erizos pueden herir la boca y las patas, y una castaña entera sigue suponiendo riesgo de atragantamiento.

Distinguirlas es fácil: la castaña de Indias es brillante y redondeada y crece en un erizo verde con pocas púas cortas y romas, mientras que la castaña comestible termina en punta y crece en un erizo cubierto de púas finas y densas.

Cómo proteger a tu perro en temporada de castañas

  • Localiza los árboles. Los castaños de Indias abundan en parques, colegios y avenidas arboladas. Hasta que caigan las últimas castañas, normalmente a finales de octubre, evita esos tramos o pásalos con correa.
  • Enséñale un buen «déjalo» y «suelta». Practica en casa con objetos que le interesen poco y prémialo con algo mejor. Un perro que cambia una castaña por un premio está mucho más seguro que uno al que tienes que perseguir.
  • Revisa tu jardín. Si tienes un castaño de Indias o una encina, recoge las castañas y bellotas caídas cada pocos días mientras dure la caída.
  • Guarda fuera de su alcance las castañas que entren en casa, como las que recogen los niños o las que se usan de adorno otoñal.
  • Valora un bozal de cesta si es muy carroñero. Uno bien ajustado le deja jadear y beber, pero le impide coger cosas del suelo. Acostúmbralo poco a poco y con premios.

Dale una salida segura a su instinto de rastreo

Muchos perros se comen lo que encuentran porque rastrear y dar con comida les resulta muy gratificante. No vas a quitarle la costumbre de un día para otro, pero darle una salida habitual a ese instinto en casa ayuda a rebajarlo. Esconde parte de su ración en el jardín para que la busque con el olfato, o sírvele la comida en un comedero lento, que convierte un bocado de treinta segundos en unos minutos de trabajo. Si a eso le sumas un «déjalo» bien entrenado, los paseos de otoño serán mucho más tranquilos.

Si tu perro se come una castaña de Indias, llama al veterinario en lugar de esperar a ver qué pasa.