Cómo evitar que entren arañas en casa en otoño

Tela de araña en la ventana de una casa en otoño

Llega el otoño y empiezan a verse arañas cruzando el pasillo a las once de la noche. Si buscas cómo evitar que entren arañas en casa, lo primero es entender por qué aparecen justo ahora: no es que huyan del frío, es que están en temporada de apareamiento. Los machos de las arañas domésticas salen de sus rincones a buscar hembra y, al moverse por el suelo en vez de quedarse quietos en una esquina, de repente los ves. Llevaban ahí meses.

Eso cambia el enfoque. No hay que "impedir que entren del jardín": hay que hacer que la casa les resulte menos cómoda y cerrar las vías por las que sí llegan las de fuera.

Evitar que entren arañas en casa empieza por sellar rendijas

Es la medida que más efecto tiene y la única que dura. Dedica una tarde a repasar el perímetro de la vivienda:

  • Bajos de las puertas: un burlete o un cepillo en la puerta de entrada y en la que da al patio o al garaje. Si pasa la luz, pasa una araña.
  • Pasos de tuberías y cables: el hueco alrededor del desagüe bajo el fregadero, la entrada del cable de internet, la salida de la campana. Se tapan con silicona o espuma en cinco minutos.
  • Marcos de ventanas y persianas: revisa las juntas viejas y la caja de la persiana, que suele ser la puerta grande de la casa.
  • Rejillas de ventilación: no las tapes nunca (las necesitas), pero ponles una malla fina por dentro.

Quítales la comida

Una araña se queda donde caza. Si hay mosquitos y polillas dentro, hay arañas. La luz exterior del porche o de la terraza atrae insectos a la puerta cada noche, y detrás van ellas: cámbiala por una bombilla cálida o ámbar, o muévela lejos de la entrada. Por dentro, baja la persiana o corre las cortinas al anochecer para que la luz no salga por la ventana. Añade mosquiteras si aún no las tienes y revisa que no queden restos de comida ni fruta madura a la vista.

Haz que los rincones dejen de ser cómodos

Las telas se montan donde nadie molesta: detrás del sofá, sobre las molduras del techo, en el trastero, bajo la escalera, en el garaje. Pasa el aspirador por esas zonas una vez por semana durante estas semanas, incluidas las esquinas altas, y retira las bolsas de huevos (bolitas de seda clara). Una tela que se destruye cada pocos días se acaba abandonando. Ayuda mucho ordenar: cajas cerradas de plástico en lugar de cartón apilado, y la leña, los maceteros y el cubo de basura apartados de la puerta.

Castañas, menta y otros mitos

La castaña de Indias en las esquinas de la habitación es puro folclore: no hay ningún estudio que demuestre que funcione. Los aceites esenciales de menta o eucalipto tienen algo más de respaldo en laboratorio, pero el efecto es débil, dura muy poco y hay que reaplicarlo constantemente; como complemento vale, como solución no. Los ultrasonidos enchufados a la corriente no han demostrado nada. Y los insecticidas en espray tampoco compensan: matan la araña que ya está, no impiden que entre la siguiente, y se los respira tu familia.

Cómo sacar una sin hacerle daño

Un vaso y una cartulina. Se pone el vaso encima, se desliza la cartulina por debajo y se suelta en el garaje, el trastero o el porche, no al fondo del jardín: una araña doméstica no sobrevive a la intemperie y volverá a intentar entrar. Si te dan verdadero respeto, usa un vaso alto y una cartulina rígida y no tendrás que acercar la mano. En España las arañas que aparecen dentro de casa son inofensivas; las pocas especies con picadura relevante son raras y no viven en el salón.

Con las rendijas selladas, la luz de fuera cambiada y el aspirador pasado por los rincones, la diferencia se nota en una o dos semanas. Y si estás poniendo la casa a punto para el otoño, echa un vistazo a nuestra selección para el hogar.