Cómo lavar un plumífero en la lavadora sin que se apelmace

Plumíferos colgados en perchas: cómo lavar un plumífero en casa

Llegan las primeras mañanas frías y el plumífero sale del armario, a menudo con manchas del invierno pasado y un relleno que ha perdido volumen. Mucha gente lo lleva a la tintorería, pero saber cómo lavar un plumífero en casa ahorra dinero y no es complicado: se puede hacer en una lavadora normal. La clave está en tres cosas: el detergente adecuado, un programa suave y un secado a conciencia. Aquí tienes el proceso completo, paso a paso.

Antes de empezar: etiqueta y preparación

  • Mira la etiqueta. El símbolo del barreño con un 30 indica lavado a 30 °C como máximo. Si el barreño está tachado, solo admite limpieza en seco. Un cuadrado con un círculo tachado significa que no puede ir a la secadora.
  • Comprueba que es plumón. Los abrigos con relleno sintético se lavan con más facilidad y no necesitan un detergente específico, aunque tampoco toleran temperaturas altas ni un centrifugado fuerte.
  • Vacía los bolsillos, cierra cremalleras y velcros y quita el ribete de pelo de la capucha si es desmontable. Una cremallera abierta puede rasgar el tejido exterior, que suele ser muy fino.
  • Trata antes las manchas. Puños, cuello y bordes de los bolsillos: frótalos con suavidad con un cepillo blando y un poco de detergente para plumas o jabón neutro.
  • Dale la vuelta. Lavado del revés, el tejido exterior se desgasta menos.

Cómo lavar un plumífero en la lavadora, paso a paso

  1. Lávalo solo. El plumón mojado pesa mucho y necesita espacio en el tambor para moverse.
  2. Usa detergente para prendas de plumas. El detergente en polvo deja residuos que apelmazan el relleno, y los detergentes agresivos eliminan los aceites naturales que le dan elasticidad. Nada de suavizante ni lejía.
  3. Elige el programa delicado, el de lana o el de plumas, a 30 °C o a la temperatura que indique la etiqueta.
  4. Añade un aclarado extra. Los restos de detergente son la causa más habitual de bolas de plumón y de marcas en el tejido.
  5. Centrifuga a 600-800 revoluciones. Más revoluciones castigan sin necesidad las costuras y el tejido; menos dejan tanta agua dentro que el secado se alarga varios días.

El secado del plumífero: aquí se decide todo

Al sacarlo de la lavadora, el relleno parece un conjunto de bolas mojadas y aplastadas. Es normal. También lo es el olor a pluma mojada, que desaparece cuando el plumífero está completamente seco.

  • En secadora (si la etiqueta lo permite): temperatura baja y dos o tres pelotas de tenis limpias o bolas de secado en el tambor. Golpean la prenda y deshacen los grumos. Cada media hora, sácalo, sacúdelo y comprueba que no quedan bolas húmedas por dentro. Suele llevar dos o tres horas.
  • Sin secadora: extiéndelo en plano sobre un tendedero o cuélgalo en una percha ancha, en una habitación templada y ventilada. Cada pocas horas, sacúdelo y deshaz con los dedos los grumos de plumón. Tarda entre un día y medio y dos días.
  • No lo pongas encima del radiador. El tejido se recalienta en unos puntos y el relleno se seca de forma desigual: seco por fuera y húmedo por dentro. Mejor el tendedero cerca del radiador, no sobre él.

Tender ropa dentro de casa sube la humedad, así que ventila la habitación mientras se seca; si ya tienes problemas de condensación, repasa cómo eliminar la humedad de casa. El plumífero está seco cuando el relleno de cada compartimento se nota ligero y suelto. Si todavía encuentras un grumo duro, sigue secando: guardado húmedo, coge mal olor y el plumón puede enmohecerse.

Errores que dejan el plumífero apelmazado

  • Suavizante. Recubre el plumón y la prenda abriga menos.
  • Demasiado detergente. Más cantidad no limpia más; el exceso se queda en el relleno.
  • Lavarlo con vaqueros o toallas. Las prendas pesadas aplastan el plumón, y los botones y remaches pueden rasgar el tejido.
  • Lavarlo demasiado a menudo. Basta con una o, como mucho, dos veces por temporada. Las manchas sueltas se limpian mejor en seco, con un paño. Y si solo tiene pelo de perro o de gato, no hace falta lavarlo: basta con pasarle un quitapelos reutilizable.
  • Las prisas al secar. Un plumífero que solo parece seco huele a humedad tras una semana en el armario.

¿Y a mano?

Si la etiqueta no permite lavadora, llena la bañera con agua templada (unos 30 °C), disuelve el detergente para plumas y sumerge el plumífero. Presiónalo con suavidad durante unos minutos, sin frotar ni retorcer. Después acláralo con agua limpia hasta que deje de hacer espuma y escúrrelo enrollándolo como un rulo. El secado, igual que arriba.

Cómo guardarlo al final de la temporada

En primavera, lávalo antes de guardarlo: la suciedad y el sudor penetran en el tejido durante el verano. Guárdalo colgado o doblado sin apretar, en una funda transpirable de tela. Las bolsas de vacío durante meses no son buena idea: el plumón comprimido mucho tiempo tarda más en recuperar el volumen.