Cómo limpiar las persianas por dentro y por fuera

|Par Mateo Cabrera
Cómo limpiar las persianas: persiana veneciana de lamas a contraluz en una ventana

Las persianas acumulan polvo, grasa y la suciedad de la calle sin que nos demos cuenta, hasta que un día las bajas y ves las lamas grises. Si te preguntas cómo limpiar las persianas sin pasarte la mañana en ello, aquí tienes el método por dentro, cómo limpiar las persianas por fuera sin asomarte y qué hacer cuando son de aluminio y están muy sucias.

En resumen: quita primero el polvo en seco con un plumero o con la aspiradora. Después pasa una bayeta de microfibra con agua tibia y unas gotas de lavavajillas, aclara y seca. Para la cara exterior, trabaja siempre desde dentro, por tramos y sin sacar el cuerpo por la ventana. Si no llegas con seguridad, llama a un profesional.

En este artículo:

Qué necesitas

No hacen falta productos especiales:

  • Un plumero o la aspiradora con la boquilla de cepillo.
  • Dos bayetas de microfibra: una para lavar y otra para secar.
  • Un cubo con agua tibia y unas gotas de lavavajillas o de jabón neutro.
  • Un cepillo de dientes viejo para las ranuras y las guías.
  • Bicarbonato y vinagre blanco para la suciedad incrustada.
  • Un cepillo o una mopa de mango extensible si vas a limpiar la cara exterior.

Cómo limpiar las persianas por dentro, paso a paso

  1. Baja la persiana del todo. Así las lamas quedan juntas y lisas.
  2. Quita el polvo en seco. Pasa el plumero o la aspiradora de arriba abajo. Si mojas sin hacer esto antes, el polvo se convierte en barro y deja churretes.
  3. Lava con la bayeta húmeda. Escúrrela bien y pásala lama a lama, siempre en la misma dirección.
  4. Sube la persiana un palmo. Al levantarla se abren las rendijas entre lamas: repásalas con el cepillo de dientes, que es donde más suciedad se queda.
  5. Aclara y seca. Una pasada con agua limpia y otra con la bayeta seca evitan las marcas de cal.

Aprovecha para repasar las guías laterales y el cristal; para que quede sin marcas, sigue nuestra guía para limpiar los cristales de las ventanas.

Cómo limpiar las persianas por fuera: persianas enrollables de madera bajadas en la fachada

Cómo limpiar las persianas por fuera sin asomarte

La cara exterior es la que más se ensucia y la más delicada. La regla es sencilla: el cuerpo siempre dentro de casa. Nada de subirse al alféizar ni sacar medio torso por la ventana, sobre todo en un piso alto.

  • Trabaja por tramos. Con la ventana abierta, sube o baja la persiana para que cada zona quede al alcance de tu brazo y límpiala antes de pasar a la siguiente.
  • Usa un mango extensible. Un cepillo o una mopa de microfibra con el palo largo te deja llegar a las lamas de fuera sin asomarte.
  • El truco del calcetín. Ponte en la mano un calcetín viejo o un guante de microfibra húmedo y pásalo por las lamas que alcances: recoge mucha suciedad y apenas gotea.
  • Poca agua. Escurre bien la bayeta para que no caiga agua a la fachada ni a la calle.

Si con el brazo dentro no llegas, no te arriesgues: contrata a una empresa de limpieza.

Cómo limpiar las persianas de aluminio muy sucias

Cuando el polvo se mezcla con grasa o contaminación, el agua con jabón no basta. Prueba con agua caliente y un chorro de lavavajillas desengrasante, y deja actuar unos minutos antes de frotar. Para la suciedad incrustada en las ranuras, haz una pasta con bicarbonato y un poco de agua, aplícala con el cepillo de dientes y aclara bien.

El vinagre rebajado con agua, a partes iguales, ayuda con las manchas de cal. Y si usas amoniaco, rebájalo mucho en agua, ventila la habitación y no lo mezcles nunca con lejía: juntos desprenden gases tóxicos.

Material Qué usar Qué evitar
Aluminio Agua tibia y lavavajillas; bicarbonato en las ranuras Estropajos que rayen el lacado
PVC Jabón neutro y bayeta suave Disolventes y agua muy caliente
Madera Paño apenas húmedo y secado inmediato Empaparla o dejarla en remojo

Cómo limpiar las persianas venecianas

Las venecianas se limpian mejor colgadas. Cierra las lamas hacia un lado, pásales el guante o la bayeta de microfibra, gíralas hacia el otro lado y repite, siempre de arriba abajo.

Si están muy sucias y son de aluminio o PVC, puedes descolgarlas y sumergirlas en la bañera con agua tibia y jabón, aclararlas con la ducha y dejarlas secar extendidas. Las de madera, nunca en remojo: solo un paño ligeramente húmedo.

Cada cuánto limpiar las persianas

Suele bastar con quitar el polvo por dentro cada dos semanas y hacer una limpieza a fondo, por dentro y por fuera, dos o tres veces al año. El otoño es buen momento: con más humedad y menos horas de sol, el polvo se pega con más facilidad. Si estás preparando la casa para el frío, revisa también cómo dejar las ventanas en modo invierno.

Preguntas frecuentes

¿Cómo limpiar las persianas por fuera en un piso alto?

Siempre desde dentro, por tramos y con un cepillo de mango extensible, sin asomarte ni subirte al alféizar. Si no llegas con el cuerpo dentro de casa, es mejor que lo haga un profesional.

¿Se pueden limpiar las persianas con vaporeta?

En aluminio suele funcionar bien para la suciedad incrustada. En PVC y en madera, el calor y la humedad pueden deformar o hinchar el material, así que consulta antes las indicaciones del fabricante.

¿Qué hago si las persianas blancas han amarilleado?

Frota con una pasta de bicarbonato y agua, deja actuar unos minutos y aclara. Si el tono amarillo viene del sol, puede que el material esté envejecido y no recupere del todo el blanco original.

Unas persianas limpias dejan entrar más luz. Si te apetece darle un aire nuevo a tu casa esta temporada, echa un vistazo a nuestra selección de productos para el hogar en Velia Select.