Mi perro está gordo: cómo saberlo y qué hacer

|Par Mateo Cabrera
Mi perro está gordo: carlino tumbado en el suelo de casa

Lo miras desde arriba y ya no se le ve la cintura, el arnés aprieta más que antes y en el paseo se para a cada rato. Si te estás diciendo «mi perro está gordo», no eres el único: los kilos de más son muy frecuentes en los perros de casa y pasan desapercibidos porque llegan poco a poco. La buena noticia es que se comprueba en un minuto, mirándolo y tocándolo, y que un perro con sobrepeso puede volver a su peso adecuado con cambios pequeños en su rutina.

En resumen: si no le notas las costillas al tacto, no se le marca la cintura vista desde arriba y la barriga no sube hacia las patas traseras, es probable que tu perro tenga kilos de más. Pide al veterinario un peso objetivo, pesa la ración, recorta premios y sobras, y añade paseo y juego cada día. Adelgazar debe ser lento.

Cómo saber si mi perro está gordo en tres gestos

Los veterinarios valoran la «condición corporal» del perro mirándolo y tocándolo. Tú puedes hacer una primera comprobación en casa:

  1. Costillas. Pasa las palmas por sus costados sin apretar. Deberías notarlas bajo una capa fina de grasa, como cuando tocas el dorso de tu mano. Si tienes que presionar para encontrarlas, le sobra peso.
  2. Cintura. Míralo desde arriba, de pie. Detrás de las costillas tiene que haber un estrechamiento. Si el cuerpo parece un rectángulo o se ensancha, hay sobrepeso.
  3. Barriga. Míralo de perfil. El vientre debe subir desde el pecho hacia las patas traseras. Si cuelga o va recto, es otra señal.
Zona Peso adecuado Kilos de más
Costillas Se notan sin apretar Hay que presionar
Cintura Se marca desde arriba No se ve
Barriga Sube hacia atrás Recta o colgante

En perros de pelo largo, fíate más del tacto que de la vista. Ante la duda, manda la valoración del veterinario.

Por qué mi perro está gordo si no come mucho

Muchas veces el problema no está en el plato, sino en lo que entra fuera de él o en lo poco que gasta:

  • Premios y sobras. Un trozo de queso parece poca cosa, pero para un perro pequeño suma mucho.
  • Ración «a ojo». Un cacito lleno puede llevar bastante más pienso del que indica el envase. Pesarlo cambia la cuenta.
  • Esterilización y edad. Tras la esterilización y con los años suele bajar lo que el perro necesita; si sigue comiendo lo mismo, engorda.
  • Menos ejercicio. En otoño e invierno los paseos suelen acortarse por la lluvia y el frío.
  • Causas médicas. Algunos problemas hormonales, como el hipotiroidismo, favorecen el aumento de peso. Si engorda sin cambios en su rutina, consulta con tu veterinario.

Perro con sobrepeso: consecuencias para su salud

Unos kilos de más no son solo una cuestión estética. El sobrepeso en perros se asocia a:

  • Más carga sobre las articulaciones y más riesgo de artrosis.
  • Peor tolerancia al calor y al ejercicio, sobre todo en razas chatas como el carlino o el bulldog francés.
  • Mayor riesgo de enfermedades como la diabetes.

Si además jadea mucho en reposo, se cansa enseguida o tose, no lo atribuyas solo al peso: llévalo al veterinario.

Teckel paseando con correa: el ejercicio diario ayuda a un perro con sobrepeso

Mi perro está gordo, ¿qué hago? Plan en seis pasos

  1. Visita al veterinario. Que lo pese, descarte causas médicas y te marque un peso objetivo y una ración diaria.
  2. Pesa la comida con una báscula de cocina y reparte la ración en las tomas que te indique. Pautas por edad: cuántas veces al día debe comer un perro.
  3. Cuenta los premios dentro de la ración. Aparta por la mañana unas croquetas de su pienso y úsalas como recompensa durante el día.
  4. Corta las sobras de la mesa. Además de engordar, algunas son peligrosas: repasa qué no pueden comer los perros.
  5. Más movimiento, poco a poco. Alarga los paseos unos minutos cada semana y añade ratos de juego. Si tiene artrosis o mucho sobrepeso, pregunta al veterinario qué ejercicio le conviene.
  6. Haz que la comida dure más. Si engulle, un comedero antivoracidad le ayuda a comer más despacio y lo mantiene entretenido mientras come. Los juegos de olfato caseros también convierten parte de la ración en una actividad.

Pésalo cada dos o tres semanas a la misma hora y apúntalo. Si no baja, o baja demasiado deprisa, vuelve a consultar: la pérdida de peso debe ser gradual.

Errores habituales al poner a dieta a un perro

  • Quitarle comida de golpe. Pasará hambre, pedirá más y la dieta durará poco.
  • Que cada uno en casa le dé «solo un poco». Poneos de acuerdo: basta con que una persona ceda para frenar el avance.
  • Dar comida cada vez que pide. Muchas veces busca atención. Una caricia o un rato de juego también sirven.

Darte cuenta de que tu perro está gordo es el primer paso para que viva más cómodo. Con constancia, los resultados suelen llegar. Si quieres que la hora de comer sea más tranquila, echa un vistazo a la sección de mascotas de Velia Select.

Preguntas frecuentes

¿Cómo hacer que mi perro adelgace rápido?

No conviene que adelgace rápido: una bajada brusca puede afectar a su salud y los kilos suelen volver después. Lo recomendable es una pérdida lenta y constante, con la ración y el ritmo que marque el veterinario.

¿Engordan los perros al esterilizarlos?

La esterilización no engorda por sí sola, pero suele reducir lo que el perro necesita comer. Si mantienes la misma ración, es fácil que gane peso. Pregunta al veterinario si hay que ajustarla tras la operación.

¿Por qué mi perro está gordo y jadea mucho?

El sobrepeso hace que se canse antes y jadee más, sobre todo con calor o tras un esfuerzo. Pero el jadeo excesivo en reposo también puede deberse a otros problemas, así que conviene que lo valore el veterinario.