Cómo secar la ropa dentro de casa sin humedad ni mal olor

|Par Mateo Cabrera
Tendedero con ropa: cómo secar la ropa dentro de casa

Con la llegada del otoño, tender en la terraza deja de ser una opción fiable: llueve, hace frío y la ropa puede pasarse dos días colgada sin terminar de secarse. Así que el tendedero acaba en el salón. No pasa nada, siempre que tengas en cuenta algunas cosas, porque al secar la ropa dentro de casa metes mucha agua en el aire. Esa humedad tiene que salir; si no, la ropa huele a humedad y en las paredes frías puede aparecer moho.

Cuánta humedad suelta la ropa al secarse

La ropa de una lavadora llena libera en el aire, a grandes rasgos, entre uno y dos litros de agua mientras se seca, según el tejido y el centrifugado. El aire templado absorbe esa humedad, pero, al tocar una pared exterior o un cristal fríos, se enfría y el agua se condensa. Justo ahí empieza el moho: en el marco de las ventanas, en las esquinas y detrás de los muebles pegados a la fachada. Lo ideal es mantener la humedad relativa entre el 40 y el 60 %. Un higrómetro sencillo te dirá en qué punto estás.

Cómo secar la ropa dentro de casa, paso a paso

  1. Centrifuga al máximo. Cuanta menos agua lleve la ropa, menos acabará en el aire. Usa el centrifugado más alto que permita la etiqueta. Con toallas y ropa de cama, un segundo centrifugado suele compensar.
  2. Elige bien la habitación. Lo mejor es una estancia con ventana en la que no duermas, como un despacho o un baño con ventana o extractor. El dormitorio es mala opción: suele estar más fresco y por la noche se suma la humedad de la respiración.
  3. Puerta cerrada. Cierra la puerta de esa habitación para que la humedad no se reparta por toda la casa. Si tienes calefacción, una temperatura normal, en torno a 20 grados, acelera mucho el secado.
  4. Ventila a fondo, no a medias. Abre la ventana del todo de cinco a diez minutos, tres o cuatro veces al día, a ser posible con corriente cruzada. Dejarla entreabierta durante horas apenas renueva el aire y enfría la pared.
  5. Deja espacio. Tiende las prendas con aire entre ellas y no pegues el tendedero a la pared exterior. Lo más grueso, como vaqueros y toallas, va en los extremos, donde circula mejor el aire.
  6. Recoge a tiempo. Lo que ya está seco, al armario. La ropa que pasa días colgada coge los olores de la casa.

¿Conviene poner la ropa sobre el radiador?

Parece lo más rápido, pero solo lo es a medias. La ropa mojada encima del radiador frena el calor que llega a la habitación, la calefacción funciona más tiempo y la humedad se dispara. Es mejor colocar el tendedero a cierta distancia delante del radiador, para que el aire caliente pase entre las prendas.

Si la ropa huele a humedad

Ese olor aparece cuando la ropa tarda demasiado en secarse y las bacterias tienen tiempo de multiplicarse. Lo que funciona:

  • Cargas más pequeñas: mejor tender dos veces media lavadora que abarrotar el tendedero y que nada se seque bien.
  • Tender enseguida: no dejes la ropa mojada horas dentro del tambor.
  • Cuidar la lavadora: limpia la goma de la puerta y el cajetín del detergente con regularidad, y deja la puerta abierta después de lavar. Si la lavadora huele, la ropa también.
  • Lavar de vez en cuando a más temperatura: toallas y sábanas suelen aguantar 60 grados. Manda siempre la etiqueta.

Lo que de verdad ayuda

No hace falta mucho: un tendedero estable con suficientes metros de cuerda, un higrómetro y, para habitaciones sin ventana o pisos bajos con humedad, un deshumidificador eléctrico. Un ventilador orientado hacia la ropa acorta el secado, pero no sustituye a la ventilación. Si tienes perro o gato, quita los pelos de mantas y fundas antes de lavarlas, por ejemplo con un quitapelos autolimpiable. Si no, atascan el filtro y acaban pegados al resto de la colada.

En resumen

Secar la ropa dentro de casa en otoño e invierno es lo normal y, con una buena rutina, no da problemas: centrifugar al máximo, tender en una habitación con la puerta cerrada, ventilar a fondo varias veces al día y vigilar la humedad. Si se mantiene por encima del 60 % o los cristales amanecen empañados, es la señal para ventilar más o usar un deshumidificador.