Cómo aislar las ventanas del frío sin obras: 7 soluciones

|Por Mateo Cabrera
Cómo aislar las ventanas del frío: ventana blanca con cortinas de tela a los lados

Si notas una corriente fría junto a la ventana o el radiador no consigue templar la habitación, muchas veces el problema está en las juntas. Saber cómo aislar las ventanas del frío sin cambiarlas sale barato: con burletes, silicona y buenas cortinas, es trabajo de una tarde. Aquí tienes soluciones caseras y baratas, también para aislar ventanas correderas del frío y para las antiguas de madera.

En resumen: para aislar las ventanas del frío sin obras, localiza primero por dónde entra el aire, sella las rendijas de la hoja con burletes y la junta del marco con silicona, añade film térmico en los cristales sencillos y cierra persianas y cortinas gruesas al anochecer. Ventila unos minutos al día para evitar la condensación.

Por qué se escapa el calor por las ventanas

La ventana es el punto débil de la fachada. Según la Guía práctica de la energía del IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía), entre un 25 y un 30 % de las necesidades de calefacción de una vivienda se deben a las pérdidas de calor por las ventanas.

Para saber por dónde entra el aire, haz la prueba del folio: cierra la ventana con un folio pillado entre la hoja y el marco. Si sale sin resistencia al tirar, la junta no sella en ese punto. Repítelo en los cuatro lados.

Cómo aislar las ventanas del frío: 7 soluciones sin obras

1. Burletes adhesivos en las rendijas

Suele ser lo que más se nota. Limpia el marco con alcohol, deja secar y pega el burlete en la parte fija, donde apoya la hoja al cerrar. Los de espuma sirven para holguras pequeñas e irregulares; los de goma con perfil (en forma de E, P o D) aguantan más. Si después cuesta mucho cerrar, el burlete es demasiado grueso.

2. Silicona en la junta del marco con la pared

Revisa el cordón que une el marco con la pared, por dentro y por fuera. Si está agrietado, retíralo con un cúter, limpia y aplica silicona neutra o, por dentro, masilla acrílica, que se puede pintar. Por fuera, trabaja solo si llegas sin asomarte. Nunca selles las partes que se abren.

3. Film térmico o plástico de burbujas

En cristales sencillos, una lámina aislante transparente crea una cámara de aire entre el plástico y el vidrio. Se pega al marco con cinta de doble cara y se tensa con el aire caliente de un secador. Para aislar las ventanas del frío con plástico de burbujas, pulveriza agua sobre el cristal y apoya la cara de las burbujas contra él; se queda pegado y se retira en primavera. Quita vistas y algo de luz, así que resérvalo para baños, despensas o habitaciones poco usadas.

4. Persiana bajada y cajón aislado

Al anochecer, baja la persiana: el aire que queda entre ella y el cristal frena el frío. Si entra corriente por el cajón, abre la tapa del registro y forra el interior con planchas finas de material aislante, sin que rocen la persiana al enrollarse.

5. Cortinas gruesas hasta el suelo

Las cortinas térmicas o de tejido tupido que llegan al suelo retienen el calor por la noche, siempre que no tapen el radiador. De día, ábrelas en las ventanas que dan al sol.

6. Ajustar los cierres de las oscilobatientes

Muchas ventanas oscilobatientes de PVC o aluminio tienen en el canto de la hoja unos cierres excéntricos que se giran con una llave Allen para que la hoja apriete más contra la goma. Es la llamada posición de invierno. Consulta antes las instrucciones del fabricante.

7. Ventilar poco y bien

Con la ventana sellada, la humedad de casa tiene menos salida. Ventila entre cinco y diez minutos al día para evitar la condensación en las ventanas y el moho.

Cómo aislar ventanas correderas del frío

Las correderas suelen perder más calor: sus hojas no presionan contra una goma, sino que cierran contra unos cepillos. Para mejorarlas:

  • Aspira y limpia los carriles: la suciedad impide que las hojas cierren del todo.
  • Cambia los cepillos gastados por otros de la misma medida.
  • Pon burlete de cepillo adhesivo en el encuentro central de las dos hojas.

Cómo aislar ventanas antiguas del frío

Ventana antigua de madera en un tejado, de las que más cuesta aislar del frío

Las ventanas de madera de hace décadas suelen tener holguras porque la madera se ha movido con los años. Usa burlete con perfil en V, que se adapta a rendijas desiguales, y revisa la masilla que sujeta el cristal: si está seca o se desmorona, sustitúyela por masilla nueva de acristalar. Si el cristal es sencillo, añade film térmico.

Qué solución elegir según el problema

Problema Solución
Corriente por el contorno de la hoja Burletes de espuma o de goma
Aire entre el marco y la pared Silicona neutra o masilla acrílica
Cristal sencillo muy frío Film térmico o plástico de burbujas
Aire en el cajón de la persiana Forrar el cajón por dentro
Corredera que no cierra bien Limpiar carriles y cambiar cepillos

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Preguntas frecuentes

¿Cómo aislar las ventanas del frío y del ruido a la vez?

Los burletes de goma y el sellado del marco con la pared reducen tanto las corrientes como el ruido que entra por las rendijas. Para el ruido que atraviesa el cristal, lo eficaz es cambiar el acristalamiento por uno acústico, lo que ya supone obra.

¿Funciona el plástico de burbujas en las ventanas?

Sí, como solución temporal en cristales sencillos: el aire de las burbujas hace de aislante. Su inconveniente es que quita visibilidad.

¿Cada cuánto hay que cambiar los burletes?

Depende del material y del uso. Cámbialos cuando estén aplastados, agrietados o despegados: los de espuma suelen durar menos que los de goma.