Octubre es mes de membrillos y, en muchas casas, de cazuelas al fuego. Si tienes membrillos del árbol de la familia o los has comprado en el mercado, aquí tienes cómo hacer dulce de membrillo casero firme, con buen color y que se conserve bien durante meses. Te contamos las cantidades, cómo saber el punto y cómo guardarlo, con los trucos de toda la vida.
Cómo elegir los membrillos
- Maduros y amarillos, con buen aroma y sin zonas verdes. Los que aún están verdes dan un dulce más pálido y ácido.
- Duros y sin partes podridas. Alguna mancha marrón en la piel no es problema: se corta esa parte.
- Antes de empezar, frota la pelusilla con un paño seco o un cepillo y lávalos bien.
Ingredientes para el dulce de membrillo casero
- 1,5 kg de membrillos (sale alrededor de 1 kg de pulpa).
- De 800 g a 1 kg de azúcar por cada kilo de pulpa.
- El zumo de medio limón (opcional; aviva el color y el sabor).
- Una rama de canela (opcional).
La receta tradicional lleva el mismo peso de azúcar que de pulpa. Con 800 g queda menos dulce y se sigue conservando bien si se cuece hasta el punto y se seca. Si quieres bajar más el azúcar, mira el apartado de más abajo.
Cómo hacer dulce de membrillo paso a paso
- Corta y cuece. Corta los membrillos en cuartos y quita el corazón y las semillas. Puedes dejar la piel: da más sabor y ayuda a que el dulce coja cuerpo. Cuece los trozos en agua hirviendo de 20 a 30 minutos, hasta que estén tiernos al pincharlos con un tenedor.
- Escurre y pesa. Escúrrelos bien (guarda el agua de la cocción, que sirve para hacer jalea) y pesa la pulpa para saber cuánto azúcar necesitas.
- Tritura. Pasa la pulpa por la batidora de mano o por el pasapurés hasta que quede lisa. Si la has dejado con piel, mejor la batidora.
- Añade el azúcar y lleva al fuego. En una cazuela ancha y de fondo grueso, mezcla la pulpa, el azúcar y el zumo de limón (y la canela, si la usas). Fuego medio-bajo.
- Remueve sin parar. Con una cuchara de madera de mango largo, remueve rascando el fondo. La masa hierve a borbotones y salpica: usa un guante de cocina y mantén a los niños lejos. Suele tardar de 30 a 50 minutos.
- Retira del fuego cuando esté en su punto (te explicamos cómo saberlo justo debajo), saca la canela y vierte el dulce, todavía caliente, en moldes o tarrinas de vidrio o de barro.
Cómo saber el punto del membrillo
El dulce está listo cuando:
- se oscurece y pasa del amarillo a un tono anaranjado o rojizo;
- espesa tanto que, al pasar la cuchara por el fondo de la cazuela, queda un surco abierto que tarda en cerrarse;
- empieza a despegarse de las paredes de la cazuela.
Si dudas, pon un poco en un plato frío: si al enfriarse queda firme y no se escurre al inclinar el plato, está en su punto.
Cómo secar y guardar el membrillo
- Deja los moldes destapados hasta que se enfríen del todo.
- Déjalos secar de 2 a 4 días en un sitio ventilado, protegidos de los insectos con un paño fino o una malla. Al sol, como se hacía antes, la superficie forma más deprisa una película seca.
- Cuando la superficie esté seca al tacto, cúbrela con un disco de papel de horno a medida y cierra con tapa o film transparente.
- Guárdalo en un sitio fresco, seco y oscuro. Bien cocido y seco, el dulce de membrillo aguanta varios meses.
Membrillo con poco azúcar
Puedes bajar hasta unos 500 g de azúcar por kilo de pulpa. Queda más ácido y menos firme, y se conserva mucho menos: guárdalo en la nevera, en un recipiente cerrado, y tómalo en pocas semanas. Si quieres que dure más, congélalo en porciones.
Errores frecuentes
- Ha quedado blando: le faltó cocción. Vuelve a ponerlo en la cazuela y déjalo hervir unos minutos más sin dejar de remover.
- Le ha salido moho: no se secó bien antes de taparlo o se guardó en un sitio húmedo. Tira el molde afectado entero.
- Se ha azucarado (tiene cristales): demasiado azúcar o fuego demasiado fuerte al final. La próxima vez añade el limón y termina a fuego más suave.
- Se ha pegado al fondo: cazuela fina o poco removido. No rasques la parte quemada para mezclarla con el dulce.
Cómo servirlo
El clásico es membrillo con queso: queso fresco, manchego o cualquier queso curado. También va muy bien en tostadas, con yogur natural o para acompañar carnes asadas. Y ya que la cocina huele a otoño, es buen momento para hacer castañas en la freidora de aire. Si quieres preparar la casa para esta temporada, echa un vistazo a la tienda de Velia Select.