Mariquitas en casa en otoño: por qué entran y cómo sacarlas

|Por el equipo de Velia Select
Mariquita asiática de color naranja, de las que entran en casa en otoño

Un día soleado de otoño aparecen decenas en la fachada o en el marco de la ventana y, a los pocos días, encuentras mariquitas en casa: junto al cristal, en el alféizar o en el techo. Muchas veces se trata de la mariquita asiática, una especie invasora que ya está presente en buena parte de Europa y que busca un sitio cálido y seco para pasar el invierno. No es peligrosa, pero sí molesta. Así puedes sacarlas sin manchas y evitar que entren.

¿Por qué entran las mariquitas en casa?

La mariquita asiática pasa el invierno en grupo. Desde finales de septiembre, y sobre todo en octubre y noviembre, vuela en las tardes de sol hacia edificios cálidos y bien visibles: fachadas claras orientadas al sur o al oeste, bloques altos y casas junto a parques o zonas arboladas. Se cuela por las rendijas de los marcos, el cajón de la persiana, las rejillas de ventilación y el borde del tejado.

Donde un grupo ha pasado el invierno, queda un rastro de olor. Por eso suelen volver al mismo sitio año tras año.

¿Mariquita asiática o autóctona?

La mariquita asiática es algo más grande que la mayoría de las autóctonas y tiene colores muy variados: de amarilla o naranja con muchos puntos a negra con manchas rojas. Suele reconocerse por el pronoto blanco (la zona entre la cabeza y los élitros) con un dibujo negro en forma de M o W. La mariquita de siete puntos, roja y con el pronoto negro con dos manchitas blancas en las esquinas, pasa el invierno casi siempre fuera, entre hojas secas y matas de hierba.

¿Hacen daño?

A la casa, poco: no roen madera ni tejidos y no se reproducen dentro durante el invierno. Pero, cuando se sienten amenazadas, sueltan un líquido amarillo de olor fuerte que mancha cortinas, paredes y muebles. A veces dan un pequeño pellizco en la piel, como un pinchazo leve. Si tienes un perro o un gato que se come todo lo que se mueve, vigílalo: las mariquitas tienen un sabor amargo y pueden irritarle la boca. Si babea, se toca la boca con la pata o come mal después de comerse alguna, llama al veterinario.

Cómo sacar las mariquitas de casa sin manchas

No hace falta ningún insecticida: con el aspirador y un poco de paciencia es suficiente.

  1. No las aplastes. Una mariquita aplastada deja una mancha amarilla y mal olor.
  2. Aspirador con media. Pon una media vieja sobre el tubo, sujétala con una goma y mete la punta de la media unos centímetros dentro del tubo. Así las mariquitas se quedan en la media y no llegan a la bolsa. Usa la potencia mínima.
  3. Llévalas fuera. Suéltalas lejos de casa, por ejemplo bajo un seto o entre hojas secas, para que pasen allí el invierno.
  4. ¿Solo unas pocas? Empújalas con cuidado sobre un papel o atrápalas bajo un vaso y sácalas.
  5. ¿Ya hay manchas? Límpialas enseguida a toquecitos con un paño humedecido en agua tibia y un poco de lavavajillas; prueba antes en una zona que no se vea.

Dentro de casa, mejor sin sprays insecticidas: las mascotas y los niños pueden acabar en contacto con ellos. Y si tienes gato, tampoco uses aceites esenciales como el de árbol de té o el de eucalipto: muchos son perjudiciales para los gatos.

Cómo evitar que vuelvan

  • Sella rendijas. Revisa los marcos, la unión del alféizar y el cajón de la persiana. Usa burletes o silicona en las rendijas de puertas y ventanas.
  • Mosquiteras. Una mosquitera de malla fina las frena aunque ventiles. Las mismas mosquiteras dejan fuera a las chinches de campo y a las arañas.
  • Rejillas de ventilación. No las tapes con cinta: la casa tiene que seguir ventilando. Una rejilla con malla antiinsectos sí ayuda.
  • Limpia donde se agruparon. Pasa un trapo con agua y un poco de jabón por los marcos y la fachada junto a la ventana. Así reduces el rastro de olor que puede atraer a otras el año siguiente.
  • Ventanas cerradas en las tardes de sol. Vuelan sobre todo a mediodía y por la tarde, cuando el sol da en la fachada. A esas horas abre lo justo o ventila por una ventana con mosquitera.

¿Cuándo se acaba?

Cuando baja la temperatura se quedan quietas y escondidas. En días templados de invierno o en una habitación caldeada pueden volver a aparecer, y en primavera querrán salir: abre la ventana y déjalas ir. Si cada año vuelven en gran número, merece la pena sellar bien las rendijas o pedir consejo a una empresa de control de plagas.

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