La manta del sofá es el sitio favorito de tu gato y, en pleno otoño, se nota: está cubierta de una capa de pelo que no sale ni sacudiéndola. Antes de meterla tal cual en la lavadora, para un momento. Si quieres saber cómo lavar una manta llena de pelos de gato sin que el pelo acabe pegado al resto de la colada o en el filtro, el secreto está en el orden: primero se quitan los pelos en seco, después se lava y, al final, se repasa el tambor. Así se hace, paso a paso.
Por qué no conviene meter la manta directamente en la lavadora
El pelo de gato es muy fino y ligero. Con el agua se apelmaza, se engancha entre las fibras de la manta y el que se suelta se reparte por el tambor. El resultado suele ser una manta que sale casi igual de peluda, ropa con pelos que antes no tenía y un filtro más sucio de la cuenta. En las mantas polares, de borreguito o de pelo largo pasa todavía más, porque son justo los tejidos que más pelo retienen.
Paso 1: quitar los pelos de gato de la manta en seco
Este paso es el que marca la diferencia. Cuanto más pelo salga ahora, mejor quedará la manta después.
- Sacúdela fuera. En el balcón, la terraza o el patio, con fuerza y por los dos lados.
- Pasa un guante de goma ligeramente húmedo. Con la manta extendida sobre una mesa o sobre la cama, arrastra la mano siempre en la misma dirección. El pelo se agrupa en bolitas que puedes recoger con la mano.
- Remata con un rodillo. Un rodillo quitapelos reutilizable recoge el pelo fino que deja el guante y lo guarda en su depósito, sin gastar hojas adhesivas.
- Si tienes secadora, diez minutos sin calor. Un ciclo corto de aire frío suelta mucho pelo, que se queda en el filtro. Vacíalo al terminar. Antes, comprueba en la etiqueta que la manta admite secadora.
Si el pelo de gato también se te acumula en la ropa, aquí tienes cómo quitar pelos de la ropa con métodos que sí funcionan.
Paso 2: cómo lavar la manta del gato en la lavadora
Con la mayor parte del pelo fuera, ya puedes lavarla. Mira siempre antes la etiqueta: manda sobre cualquier truco.
- Lávala sola o con otras mantas de tu mascota. Nada de mezclarla con ropa oscura ni con prendas que atraen el pelo, como el punto o el polar.
- No llenes el tambor. La manta necesita espacio para moverse; como mucho, hasta dos tercios.
- Programa y temperatura, los de la etiqueta. Muchas mantas polares van bien con un programa delicado o de sintéticos y agua fría o templada.
- Detergente suave y poco perfumado. Los gatos tienen un olfato muy fino y algunos rechazan su manta si huele demasiado a suavizante o a perfume.
- Vinagre de limpieza en el cajetín del suavizante. Si el manual de tu lavadora no lo desaconseja, un chorrito ayuda a reducir la electricidad estática, y con menos estática el pelo se engancha menos. Con un aclarado extra, mejor todavía.
Paso 3: limpiar la lavadora después
Aunque hayas quitado casi todo el pelo, algo queda dentro. Al sacar la manta, pasa un paño húmedo por el tambor y por la goma de la puerta, que es donde se quedan los pelos. Si lavas mantas de mascota a menudo, haz de vez en cuando un ciclo corto en vacío y limpia el filtro como indique el manual de tu lavadora.
Secado: al aire o en secadora
Lo más seguro para casi todas las mantas es secarlas al aire, extendidas y a la sombra. Si la etiqueta permite la secadora, usa una temperatura baja: además de secarla, el filtro atrapará los últimos pelos. Cuando esté seca, dale una sacudida y un repaso rápido con el rodillo antes de devolverla al sofá.
Cómo conseguir que los pelos no vuelvan tan rápido
Los pelos van a volver, porque tu gato sigue mudando. Lo que sí puedes conseguir es que tarden más en acumularse y que la próxima limpieza sea mucho más rápida.
- Cepilla al gato con regularidad, sobre todo en primavera y en otoño, que es cuando más pelo suelta. Si no sabes por dónde empezar, mira cómo cepillar a un gato sin que huya al segundo.
- Repasa la manta cada dos o tres días con el rodillo. Dos minutos ahora te ahorran media hora el día de la colada.
- Ten dos mantas y ve alternándolas. Mientras una se lava, la otra protege el sofá y el gato no pierde su sitio.
- Elige bien el tejido. El algodón de trama cerrada retiene mucho menos pelo que el polar, el borreguito o el punto grueso.
- Vigila el aire seco. Con la calefacción encendida aumenta la electricidad estática y el pelo se pega más a los tejidos.
Y si el pelo se escapa de la manta y acaba en el resto de la casa, aquí tienes cómo quitar pelos de mascota del sofá, la ropa y el coche, y un método para quitar el pelo del sofá en cinco minutos que también sirve con el de gato.
En resumen
Para lavar una manta llena de pelos de gato, el orden lo es todo: fuera el pelo en seco con una sacudida, el guante y el rodillo; lavado por separado, con el tambor holgado y un detergente suave; y repaso del tambor al terminar. Con un repaso cada pocos días, la manta aguanta limpia mucho más tiempo.
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- ✓Funciona con electricidad estática: al pasarlo adelante y atrás, el rodillo atrapa el pelo y la pelusa del tejido.
- ✓Sin pilas ni recambios: no usa hojas adhesivas, así que no tienes que reponer nada.
- ✓Depósito que se vacía en un momento: lo abres, tiras el pelo a la basura y vuelve a estar listo.