¿Cuántas veces al día debe comer un gato? Depende sobre todo de su edad, pero hay una regla que sirve para casi todos: los gatos están hechos para comer poco y varias veces. En la naturaleza cazan presas pequeñas a lo largo del día y de la noche, y su estómago está adaptado a eso. Te contamos cuántas tomas dar en cada etapa, cómo repartir el pienso y qué señales indican que algo no va bien.
Cuántas veces al día debe comer un gato según su edad
Estas son las referencias habituales. Si el fabricante del pienso o tu veterinario indican otra cosa, sigue sus pautas.
- Gatitos ya destetados, hasta los 4 meses: 4 tomas al día. Crecen muy deprisa y tienen un estómago muy pequeño.
- De los 4 a los 6 meses: 3 tomas al día.
- De los 6 a los 12 meses: 2 o 3 tomas al día, con pienso para gatitos hasta que el veterinario indique el paso al de adulto.
- Gatos adultos: como mínimo 2 tomas al día, sin que pasen mucho más de 12 horas entre una y otra. Muchos gatos están mejor con 3 o 4 tomas más pequeñas.
- Gatos mayores: las tomas pequeñas y más frecuentes suelen sentarles mejor. Cualquier cambio de apetito en esta etapa merece una consulta.
Cuánta comida darle al gato al día
El número de tomas no cambia la cantidad total: la ración del día se reparte entre las tomas que le des. Para acertar:
- Parte de la tabla del envase, calculada para el peso ideal del gato y no para el actual si le sobran kilos.
- Pesa el pienso con una báscula de cocina. El vaso medidor y el «a ojo» engañan con facilidad, y unos pocos gramos de más cada día se notan al cabo de unos meses.
- Si combinas pienso y comida húmeda, reduce el pienso en la proporción adecuada; no sumes las dos raciones completas.
- Cuenta los premios. Deben ser una parte pequeña de lo que come en el día; si le das muchos, quita un poco de su ración.
- Ajusta según su cuerpo. Al pasarle la mano deberías notar las costillas, pero no verlas. Si tienes dudas con su peso, pide al veterinario que lo valore.
¿Comida siempre en el plato o tomas con horario?
Dejar el pienso siempre disponible funciona con algunos gatos que comen solo lo que necesitan. El problema es que muchos gatos de interior, sobre todo los esterilizados y poco activos, acaban comiendo más de lo que gastan. Además, con el plato siempre lleno es difícil saber cuánto comen y darse cuenta a tiempo de si pierden el apetito.
Por eso, a la mayoría de los gatos les va mejor comer a horas fijas, con la cantidad del día ya pesada. Si pasas muchas horas fuera de casa, un comedero automático con dosificador ayuda a mantener los horarios. La comida húmeda no debe quedarse muchas horas en el plato: retira lo que sobre y guarda la lata abierta, tapada, en la nevera.
En otoño e invierno, ojo con el peso
Con el frío y los días más cortos, muchos gatos que viven dentro de casa duermen más y juegan menos. Si la ración sigue siendo la misma, es fácil que ganen peso sin que te des cuenta. Sigue pesando sus tomas, reserva unos minutos al día para jugar con tu gato y no aumentes la ración por tu cuenta: si crees que necesita comer más, consúltalo con el veterinario. Y si tu casa es fría, mira cómo saber si tu gato tiene frío.
Si tu gato come demasiado rápido
Hay gatos que se tragan la comida en segundos y después vomitan el pienso casi entero. En estos casos ayuda:
- repartir la cantidad del día en más tomas, más pequeñas;
- extender el pienso en un plato ancho y plano en lugar de un cuenco hondo;
- usar un comedero lento, como el comedero lento de Velia Select, con cuenco y zonas en relieve que lo ayudan a comer más despacio y lo mantienen entretenido mientras come;
- separar los platos si tienes varios gatos, para que ninguno coma con prisa por miedo a quedarse sin comida.
Tienes más ideas en nuestra guía sobre el gato que come demasiado rápido. Si los vómitos se repiten, lee también qué hacer si tu gato vomita después de comer y consúltalo con el veterinario.
Cuándo ir al veterinario
Llévalo al veterinario si pasa un día sin comer, si adelgaza o engorda sin motivo aparente, si vomita a menudo o si empieza a beber mucha más agua de lo normal. En los gatos, dejar de comer, aunque sea poco tiempo, no es algo que deba dejarse pasar. Y si cambias de pienso, hazlo poco a poco, a lo largo de varios días.