Con las primeras noches frías vuelve la pregunta de cada año: ¿cuál es la mejor leña para chimenea? La respuesta tiene dos partes. La especie cuenta, pero cuenta todavía más que la leña esté bien seca. Una buena leña mal secada da humo, ensucia el cristal y calienta poco. Te contamos cómo elegirla, cómo comprobar que está seca y cómo guardarla hasta la primavera, tanto si tienes chimenea abierta como insert o estufa de leña.
Mejor leña para chimenea: las especies más habituales
- Encina. La leña de encina es la más apreciada en buena parte de España: densa, arde despacio, hace buena brasa y da calor durante horas. Suele ser también de las más caras.
- Roble. También denso y de combustión lenta. Necesita más tiempo de secado que la mayoría.
- Olivo y almendro. Arden muy bien y con una llama bonita. Suelen salir de podas y arranques de fincas.
- Eucalipto. Muy común en el norte y el oeste. Prende rápido y da mucho calor, pero se consume antes que la encina. Funciona bien mezclado con leña más densa.
- Pino. Tiene mucha resina: prende en un momento, pero deja más hollín en la chimenea y en el cristal. Úsalo en astillas para encender, no como leña principal.
Una combinación que funciona: pino o eucalipto fino para arrancar el fuego, y encina o roble para mantener el calor.
Leña seca: lo que más importa
La leña recién cortada puede tener cerca de la mitad de su peso en agua. Al arder, gasta energía en evaporarla: calienta menos, hace más humo y deja más depósitos en el tiro. Lo ideal es quemar leña con menos de un 20 % de humedad.
Señales de que la leña está seca:
- tiene grietas en los extremos y un color más apagado;
- pesa poco para su tamaño;
- la corteza se suelta con facilidad;
- al golpear dos troncos entre sí suena seco y hueco, no sordo;
- al arder no silba ni suelta espuma por los extremos.
Si compras leña a menudo, un medidor de humedad para leña saca de dudas en segundos: clava las puntas en una cara recién partida, no en la corteza.
Comprar leña: qué preguntar
- ¿Cuándo se cortó? Las maderas más ligeras, ya partidas, se secan en 6 a 12 meses al aire libre; las más densas, como la encina y el roble, pueden necesitar de año y medio a dos años.
- ¿Se vende por peso o por volumen? Por peso, la leña húmeda sale más cara de lo que parece: estás pagando agua. Por volumen (metro cúbico o estéreo), pregunta si los troncos vienen apilados o sueltos.
- ¿De qué tamaño son los troncos? Tienen que caber con holgura en la chimenea o en la estufa. Los troncos más finos se secan antes.
Si la leña llega húmeda, no la quemes todavía: guárdala para el invierno siguiente y compra una cantidad pequeña de leña seca para ahora.
Cómo guardar la leña para que no coja humedad
- Sepárala del suelo con palés o listones, para que no absorba la humedad de la tierra.
- Cúbrela solo por arriba. Un tejadillo o una lona encima la protege de la lluvia; los lados deben quedar abiertos para que circule el aire. La leña envuelta en plástico acaba con moho.
- Apílala en filas sueltas, a ser posible donde le dé el sol y el viento, y deja un palmo entre la pila y la pared.
- Dentro de casa, solo la de dos o tres días, en un cesto o un leñero junto a la chimenea. Mucha leña dentro de casa trae humedad y bichos.
Lo que nunca debes quemar
- madera pintada, barnizada o tratada, incluidos restos de muebles y de obra;
- aglomerado y contrachapado, por las colas;
- palés de origen desconocido, que pueden estar tratados con productos químicos;
- plásticos, envases y papel de revistas;
- leña verde o con moho.
Además de soltar humos nocivos, ensucian la chimenea y pueden estropear el cristal de la estufa.
Encender mejor y con menos humo
Prueba a encender desde arriba: dos o tres troncos gruesos abajo, encima troncos más finos y astillas y, arriba del todo, una pastilla de encendido. El fuego baja poco a poco, el tiro se calienta antes y se hace menos humo. En la estufa o el insert, abre bien la entrada de aire al encender y ciérrala un poco cuando ya haya brasa. Si el cristal se ennegrece, aquí tienes cómo limpiar el cristal de la chimenea.
Y la seguridad: haz limpiar la chimenea al menos una vez al año, mejor antes del invierno; pon una pantalla delante de la chimenea abierta si hay niños o animales en casa, y plantéate instalar un detector de monóxido de carbono. Si tienes gato, mira también cómo saber si tu gato tiene frío. Y para dejar la casa lista para el invierno, echa un vistazo a la tienda de Velia Select.