Mi gato pierde mucho pelo: por qué ocurre y qué hacer

|Par l’équipe Velia Select
Gato atigrado tumbado en un sillón de terciopelo: cuando el gato pierde mucho pelo en otoño

Sofá lleno de pelos, jerséis oscuros que hay que cepillar cada mañana, bolas de pelo rodando bajo los muebles: si estas semanas tu gato pierde mucho pelo, no eres el único que lo nota. El otoño es uno de los dos momentos del año en que la muda del gato se intensifica, y con la calefacción encendida se nota aún más. En la mayoría de los casos es normal. Aquí tienes cómo saber cuándo lo es, cómo llevar la muda con el cepillo adecuado y cómo mantener la casa limpia sin volverte loco.

Por qué el gato pierde mucho pelo en otoño

Los gatos cambian el manto sobre todo en primavera y otoño. Lo que marca la muda es, en buena parte, la duración del día: cuando la luz disminuye, el pelo de verano, más ligero, deja paso a una capa interna más densa para el invierno. Durante unas semanas, el pelo viejo cae en cantidad.

Los gatos que viven siempre dentro de casa, entre luz artificial y calefacción, suelen tener una muda menos marcada pero repartida a lo largo del año: pierden siempre un poco de pelo. Las razas de pelo largo o con mucha capa interna, como el persa, el maine coon o el siberiano, dejan más pelo por la casa, y los gatos mayores o con sobrepeso, a los que les cuesta asearse solos, necesitan una ayuda extra con el cepillo.

Cuándo la caída de pelo no es normal

Durante la muda, el pelo cae de forma uniforme y el manto sigue siendo tupido. Consulta con el veterinario si notas:

  • zonas sin pelo o con el pelo ralo, sobre todo en la barriga, los muslos o los costados;
  • piel enrojecida, costras, mucha caspa o mal olor;
  • rascado continuo o un gato que se lame siempre en el mismo sitio;
  • pelo apagado y quebradizo junto con cambios de apetito, de peso o de carácter;
  • bolas de pelo vomitadas con frecuencia.

Pulgas, alergias, infecciones de la piel o el estrés (una mudanza, un animal nuevo en casa) pueden dar señales parecidas: solo el veterinario puede averiguar la causa. Mientras tanto, evita los remedios caseros sobre la piel.

Cómo cepillar al gato durante la muda

El cepillo es la herramienta más eficaz: el pelo muerto que retiras tú no acaba en el sofá ni en el estómago del gato, que, si no, se lo traga al lamerse.

  • Pelo corto: una o dos veces por semana, y a diario en las semanas de muda más intensa. Sirve un guante de goma o un cepillo suave.
  • Pelo largo: todos los días, con un peine de púas separadas para deshacer los nudos y después una carda de púas finas. Insiste detrás de las orejas, en las axilas y en la parte trasera de los muslos, donde se forman los nudos.

Algunas pautas para que lo acepte:

  1. Elige un momento en que esté tranquilo, por ejemplo después de comer.
  2. Cepilla siempre en el sentido del pelo, con pasadas suaves.
  3. Empieza con sesiones cortas, de dos o tres minutos, y para antes de que se ponga nervioso.
  4. Prémialo con una caricia o una golosina: con el tiempo, el cepillado se convierte en un momento agradable.
  5. No tires de los nudos: si están muy apretados, acude a un peluquero felino.

Alimentación y agua: lo que cuenta de verdad

Un manto sano empieza también en el comedero. Una alimentación completa y adecuada a su edad, y agua fresca siempre disponible, forman parte del cuidado del pelo. Si lo ves apagado o seco, háblalo con el veterinario antes de cambiar de pienso o de añadir suplementos: comprar productos al azar rara vez resuelve el problema.

Pelos de gato en casa: cómo tenerlos a raya

  • Una manta en sus sitios favoritos: sofá, sillón, los pies de la cama. Se sacude fuera y se lava una vez por semana, junto con el cojín de su cama.
  • El guante de goma humedecido: pasado por los tejidos, junta los pelos en bolitas fáciles de retirar.
  • Un quitapelos para los tejidos: nuestro quitapelos autolimpiable y reutilizable funciona con electricidad estática: lo pasas adelante y atrás por el sofá, la cama, las mantas o la ropa y el pelo queda en su depósito, que se vacía en la basura. Sin pilas ni hojas adhesivas que reponer. Se usa sobre los tejidos, no directamente sobre el gato.
  • Aspiradora dos o tres veces por semana durante la muda, con el cepillo para tapicerías en el sofá y las alfombras.
  • Radiadores y rodapiés: el pelo se acumula detrás y entre los elementos. Te explicamos cómo limpiarlos en esta guía de radiadores.

Los errores que conviene evitar

  • Bañar al gato para «quitarle el pelo»: no hace falta y le estresa; el cepillo funciona mejor.
  • Usar champús o productos para personas o para perros: algunos ingredientes no son adecuados para los gatos.
  • Raparlo en casa para que suelte menos pelo: el manto lo protege del frío y su piel es fina y fácil de herir.

En resumen: si tu gato pierde mucho pelo en otoño pero el manto sigue tupido y la piel sana, lo más probable es que sea la muda. Cepillo, una manta en el sofá y un buen quitapelos hacen estas semanas mucho más llevaderas. Para más ideas para tu casa y tus animales, echa un vistazo a la selección de Velia Select.