Una almohada acumula sudor, grasa de la piel, saliva y ácaros noche tras noche, y la funda no lo frena todo. Por eso llega un día en que la ves amarillenta y te preguntas cómo lavar las almohadas en la lavadora sin que salgan deformes o llenas de bultos. La buena noticia es que la mayoría se pueden lavar en casa. La clave está en saber qué relleno tienen, porque no es lo mismo lavar las almohadas de plumas en la lavadora que una de fibra o una viscoelástica. Aquí tienes el método paso a paso, incluido cómo quitar las manchas amarillas.
Antes de empezar: mira la etiqueta y el relleno
La etiqueta cosida en el lateral indica la temperatura máxima y si admite lavadora o secadora. Si ya no se lee, guíate por el relleno:
- Fibra sintética (poliéster o microfibra): casi siempre se lava a máquina, normalmente entre 40 y 60 °C.
- Plumas y plumón: admiten lavadora, pero con agua fría o templada, programa delicado y centrifugado suave.
- Viscoelástica y látex: el bloque interior no se mete en la lavadora. Se lava la funda y el núcleo se limpia a mano.
Si duermes con tu perro o tu gato, quita antes los pelos de la almohada: se enredan con el tejido y acaban en el filtro de la lavadora. Un rodillo quitapelos reutilizable la deja limpia en un par de pasadas, sin gastar recambios adhesivos.
Cómo lavar las almohadas en la lavadora paso a paso
Vale para las de fibra y, con algunos ajustes, para las de plumas.
- Quita la funda y el protector. Lávalos aparte, con el resto de la ropa de cama.
- Revisa las costuras. Cose antes cualquier descosido, porque con el giro del tambor el relleno se escapa.
- Mete dos almohadas a la vez. Así el tambor queda equilibrado y la lavadora no da golpes al centrifugar. Si el tambor es pequeño y quedan muy justas, mejor de una en una.
- Usa poco detergente líquido. Con la mitad de la dosis habitual basta. El detergente en polvo cuesta más de aclarar y deja restos dentro del relleno.
- Elige el programa. Delicado o de ropa de cama, a 40 °C para la fibra, o a 60 °C si la etiqueta lo permite y quieres acabar con los ácaros.
- Añade un aclarado extra. Evita que la almohada quede rígida o con olor a jabón.
- Centrifuga a velocidad media o baja. Entre 600 y 800 revoluciones suelen bastar para sacar el agua sin apelmazar el relleno.
Cómo lavar las almohadas de plumas en la lavadora
Las plumas aguantan bien el agua, pero no el calor ni los centrifugados fuertes. Ajusta el lavado así:
- Agua fría o a 30 °C, con el programa de lana o de delicados.
- Detergente suave, mejor uno específico para plumas o para lana. Nada de suavizante: recubre las plumas y les quita volumen.
- Centrifugado suave, dos veces si hace falta, para sacar la mayor cantidad de agua posible.
Cómo lavar las almohadas amarillas y quitar las manchas
El tono amarillo viene sobre todo del sudor y la saliva que traspasan la funda. En las almohadas de fibra, prueba este remojo antes del lavado normal:
- Llena la bañera o un barreño con agua caliente, a unos 40 °C.
- Disuelve dos o tres cucharadas de percarbonato sódico (lo encontrarás como «oxígeno activo») o, si no tienes, medio vaso de bicarbonato.
- Sumerge la almohada, presiónala para que se empape y déjala en remojo una o dos horas.
- Escúrrela sin retorcerla y lávala en la lavadora como se explica arriba.
Evita la lejía: amarillea todavía más algunas fibras sintéticas y estropea las plumas. En las de plumas, limítate a lavarlas con detergente suave. Y si una almohada muy vieja sigue amarilla y además huele a humedad, lo mejor es cambiarla.
¿Se puede lavar una almohada viscoelástica?
En la lavadora, no. El movimiento del tambor rompe la espuma y, además, la almohada tarda tanto en secarse por dentro que acaba oliendo a humedad. Lo que sí puedes hacer:
- Lavar la funda exterior, que suele llevar cremallera, según indique su etiqueta.
- Limpiar las manchas del núcleo con un paño humedecido en agua tibia y unas gotas de jabón neutro, sin empaparlo.
- Espolvorear bicarbonato, dejarlo actuar unas horas y aspirarlo para eliminar olores.
- Airearla a la sombra, nunca al sol directo, que reseca la espuma.
Las de látex se tratan igual: nada de lavadora ni de secadora.
Cómo secar las almohadas sin que se deformen
Si queda humedad dentro, aparecen el moho y el mal olor, así que no tengas prisa.
- En secadora: a temperatura baja, con dos o tres pelotas de tenis limpias o bolas de secado. Al golpear, deshacen los grumos y devuelven el volumen. Saca la almohada cada media hora y sacúdela.
- Al aire: en horizontal, sobre un tendedero y en un sitio ventilado. Dale la vuelta y ahuécala varias veces al día. Las de plumas pueden tardar dos o tres días.
Para saber si está seca, huélela y apriétala por el centro: si notas frío o humedad, aún le falta.
Cada cuánto lavar las almohadas y cuándo cambiarlas
Lava la funda cada semana, con las sábanas, y la almohada entera dos o tres veces al año. Si tienes alergia a los ácaros, conviene lavarla más a menudo y usar un protector.
Un truco para las de fibra: dobla la almohada por la mitad y suéltala. Si no recupera la forma sola, el relleno está agotado y toca cambiarla. Y si aprovechas el cambio de temporada para lavar toda la ropa de cama, aquí tienes también cómo lavar el edredón en la lavadora sin estropearlo.
Una cama que huele a limpio
Lavar las almohadas en la lavadora no tiene misterio: mira la etiqueta, usa poco detergente, añade un aclarado extra y sécalas a fondo. Si estás poniendo la casa a punto para el otoño, echa un vistazo a nuestra colección de hogar, con ideas prácticas para el día a día.